La brecha cambiaria es uno de los problemas más acuciantes para los apicultores, ya que gran parte de la miel producida se destina a la exportación. Mientras el precio de venta se fija al tipo de cambio oficial, los insumos esenciales se adquieren a tasas del mercado paralelo. Esta discrepancia impacta directamente en la rentabilidad de los apicultores.
Los productores destacaron que han mantenido los precios de venta de la miel prácticamente inalterados durante años, pero los costos de los insumos clave han aumentado considerablemente. Ejemplos como el de la fructosa, necesaria para alimentar a las abejas en invierno, cuyo precio aumentó cinco veces en tan solo unos meses, ilustran la creciente presión financiera que enfrentan.
Los apicultores exigen ser escuchados y buscan soluciones urgentes para preservar esta actividad crucial para las economías regionales del país. La manifestación nacional es un grito de auxilio en medio de una crisis que amenaza con llevar a la quiebra a los productores de miel.
Fuente: Clarín Rural