Según los términos del acuerdo, dados a conocer en comunicado y que fue aprobado por unanimidad por las juntas directivas de Bunge y Viterra, los accionistas de Viterra recibirían aproximadamente 65,6 millones de acciones de Bunge, con un valor agregado de aproximadamente 6.200 millones de dólares, y aproximadamente otros 2.000 millones en efectivo, lo que representa una combinación del aproximadamente 75% de acciones de Bunge y 25% en efectivo. Como parte de la transacción, Bunge asumirá 9.800 millones de dólares de deuda de Viterra, que está asociada con aproximadamente 9.000 millones de dólares de inventarios fácilmente negociables de alta liquidez, indicó la empresa compradora en un comunicado difundido ayer. Además, Bunge planea recomprar 2.000 millones de dólares de acciones propias, enmarcadas en el “Plan de Recompra”.
El comunicado agrega que “Bunge tiene la intención de comenzar las recompras tan pronto como sea posible” y “espera completar el Plan de Recompra a más tardar 18 meses después del cierre de la transacción”. Así, los accionistas de Viterra poseerían el 30% de la compañía combinada sobre una base totalmente diluida al cierre de la transacción, y aproximadamente el 33% después de completar el plan de recompra.
De esta manera, desde Bunge plantearon que a partir de esta fusión, “las organizaciones altamente complementarias se beneficiarán de capacidades más diversificadas, una mayor flexibilidad operativa en las cadenas de suministro y procesamiento de semillas oleaginosas y granos, mayores recursos y el talento combinado de los empleados para innovar y cumplir con los clientes en todos los entornos, creando valor para todas las partes interesadas”.
Bunge tiene su sede en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, y cuenta con casi 23.000 empleados que trabajan en aproximadamente 300 instalaciones ubicadas en más de 40 países, mientras que en la canadiense Viterra trabajan más de 17 500 empleados en 37 países.