Durante la inspección, los equipos técnicos de la Secretaría evaluaron el estado de conservación del área, el cumplimiento del plan de remediación y el funcionamiento de los sistemas de monitoreo ambiental. Esta recorrida se inscribe dentro de una agenda activa de fiscalización y acompañamiento a proyectos que recuperan ambientes degradados y contribuyen a mitigar los efectos de la desertificación.
“El Macá representa una experiencia concreta de restauración ecológica impulsada desde el sector privado, que demuestra que es posible remediar y generar biodiversidad donde antes hubo extracción de áridos”, afirmó la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez. “Desde el Estado promovemos y fiscalizamos estas acciones para garantizar su sostenibilidad”, agregó.
La jornada también contó con la participación de consultores ambientales, fotógrafos naturalistas que trabajan en el área y personal técnico, quienes destacaron el valor del sitio para el avistaje de aves y la conservación de especies poco frecuentes en este tipo de ambientes. La experiencia demuestra cómo la conservación de humedales puede ser una herramienta clave frente a la desertificación, la sequía y el cambio climático.