Arvejas, la estrella de la campaña
Las arvejas se robaron el protagonismo en 2023/24, con una producción que se triplicó y superó en un 20% el promedio de los últimos cinco años. El secreto del éxito estuvo en más hectáreas cosechadas (92% de las sembradas) y un rinde que se duplicó, dejando atrás los estragos de la sequía.
Este boom se reflejó en las exportaciones: las toneladas embarcadas se multiplicaron por 10, alcanzando el tercer mejor registro en 20 años, aunque los precios más bajos limitaron el ingreso en dólares a un crecimiento de siete veces.
Garbanzos y lentejas, en recuperación
Los garbanzos crecieron un 80% en producción, impulsados por un 50% más de área sembrada, la mayor desde 2019/20. Sin embargo, con un rinde que solo subió un 6,5%, aún están un 6% por debajo de su promedio histórico. Las exportaciones acompañaron con un alza del 64% en volumen y un 45% en valor, marcando el mejor ingreso de divisas desde 2018.
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Las lentejas, por su parte, duplicaron su cosecha, pero parten de un piso bajísimo tras el desplome del 91% en 2022/23. Aunque lograron el segundo mayor volumen exportado en dos décadas, su producción sigue un 50% por debajo de los promedios históricos. Un paso adelante, pero con camino por recorrer.
Porotos: El Talón de Aquiles
El panorama se oscurece con los porotos, cuya producción cayó un 40%, tocando el mínimo en siete años. Los rendimientos, en su peor nivel en más de una década, fueron el principal culpable, especialmente en poroto negro y alubia, que dominan el 80% del área sembrada.
Las exportaciones se hundieron un 46% en volumen y un 38% en valor, el peor registro desde 2013. Tras esquivar la sequía el año anterior, esta campaña fue un golpe duro para los productores.
Exportaciones: luces y sombras
En conjunto, las exportaciones de legumbres cayeron un 12% en 2024, quedando un 24% por debajo del promedio quinquenal en dólares. La debacle de los porotos opacó los avances de arvejas, garbanzos y lentejas.
Sin embargo, el informe de la BCR destaca un futuro esperanzador: el comercio mundial de legumbres creció de 15 a 19 millones de toneladas en la última década y podría alcanzar las 22 millones en 2033, un salto del 16%. Para Argentina, esto abre una ventana de oportunidad.
Con una demanda global en ascenso, las legumbres argentinas tienen el potencial de brillar, pero el desafío está en levantar a los porotos y aprovechar el boom internacional. Según el reporte del BCR, el año 2025 será decisivo para transformar altibajos en crecimiento sostenido.