El intendente de Huinganco, Luis Sepúlveda, celebró el reinicio del proyecto: “En el año 2000, cuando Rolando Figueroa era intendente, comenzamos con los tulipanes, trayendo bulbos de Trevelín. Aunque no pudimos continuar entonces, ahora retomamos la experiencia para corregir errores y apoyar a los productores”.
La parcela demostrativa, implantada con variedades como Sancerre, Leen van der Mark, Ille de France y Renown, cuenta con bulbos adquiridos a “Tulipanes Patagonia” de Trevelín, Chubut, una empresa con más de 30 años de trayectoria.
El Centro PyME-ADENEU desarrollará un programa de capacitaciones para transferir conocimientos a emprendedores interesados en el cultivo y la comercialización de tulipanes, con el objetivo de generar nuevos puestos de trabajo y fortalecer la economía local. El vivero de Huinganco, equipado con sistemas de riego avanzados, será el epicentro de esta iniciativa.
Trevelín, un modelo de inspiración
En Trevelín, Chubut, el emprendimiento de Juan Carlos Ledesma es un ejemplo exitoso. Con 2.8 millones de tulipanes, su campo atrae a miles de turistas cada año. Lo que comenzó en 1920 como una plantación de trigo evolucionó hasta convertirse en un proyecto que cultiva 30 variedades de tulipanes. Ubicado junto a la Ruta Nacional 259, el lugar ha sido escenario de eventos como la lluvia de pétalos, vuelos en globo aerostático, visitas nocturnas, clases de yoga y desfiles. Este modelo inspira a Huinganco a combinar producción y turismo para potenciar el desarrollo regional.