Fernández destacó la existencia de invernaderos comunitarios y microtúneles, estructuras más pequeñas (un metro de alto por seis de largo y uno de ancho) que las familias pueden instalar en sus hogares. Estas soluciones permiten a los vecinos cultivar hortalizas de manera accesible y eficiente.
La iniciativa incluye la preparación de plantines de hortalizas para la temporada primavera-verano, como acelga, lechuga, espinaca, morrones y tomates. Estos se cultivan en bandejas de germinación y se distribuyen desde puntos estratégicos, como Maquinchao, para facilitar el acceso en comisiones de fomento y minimizar problemas logísticos durante el transporte.
Varios municipios apoyan el programa aportando espacios, logística y personal. En Río Colorado, por ejemplo, el municipio asumió el mantenimiento de los invernaderos cuando la provincia enfrentó dificultades presupuestarias, garantizando la continuidad del proyecto.
La iniciativa busca involucrar a los vecinos mediante capacitaciones que promuevan la producción de hortalizas en sus hogares. Según Fernández, esto no solo reduce costos, ya que los plantines tienen un valor significativo en el mercado, sino que también mejora la dieta de las familias al garantizar alimentos frescos en áreas con acceso limitado. “Producir tu propio alimento no solo enriquece tu dieta, sino que también beneficia tu bolsillo”, afirmó.