La decisión del gobernador Rolando Figueroa de rescatar a esta franja de productores independientes con la compra de frutas (y verduras) para instituciones gubernamentales no es una idea creativa, pero se llevará a cabo. Ya la implementa Río Negro con Funbapa.
Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén en un acto en el Ente Compensador Agrícola en Centenario.
Para el chacarero, la manzana siempre valió lo mismo: entre 0,20 y 0,30 centavos de dólar por kilo. Una miseria si se sacan los costos de embalaje, cosecha, agroquímicos y demás etcéteras.
El convenio se firmó con la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén y es un gesto amable, dentro de la apuesta grande que tiene Neuquén en Vaca Muerta. Claramente, aunque pocos lo dicen, las dos actividades ya son incompatibles.
Neuquén: la fruta en cifras
El gobierno comprará unos 350 mil kilos de frutas y verduras neuquinas por mes a los productores. En volumen es algo módico, frente a las 100 mil toneladas que se producen en Neuquén.
También habrá otros desembolsos para productores, que instrumentará el ministro de Economía, Guillermo Koenig, que algo entiende del tema, sensible a los viejos pobladores: su familia ha sido productora frutícola.
Los números no favorecen a la producción de alimentos en Neuquén. Los datos del Senasa indican que desde 2009 a 2023, en Neuquén se redujo un 32% la cantidad de superficie cultivada con pepita y carozo. Hay 2.583 hectáreas menos.
La chacra que no se loteó para una empresa, pasó a desmonte o a un barrio privado, pero nunca más para plantar frutas.
Centenario, Vista Alegre y Plottier (¿y próximamente San Patricio del Chañar?) han sido las localidades más perjudicadas con la desforestación productiva.
El lema del doctor Natalio Burd “Centenario, tierra de pioneros y de la mejor manzana”, es casi un eslogan de un libro de historia que se reflota, cada tanto, para alguna campaña política.
Fuente: La Mañana de Neuquén