“La declaración de alerta pretende evitar situaciones críticas como en años anteriores, destacando que a la fecha no existen mangas migratorias, pero están dadas las condiciones para que esto ocurra en el corto plazo por lo cual es necesario actuar de forma rápida y eficiente para contener la plaga”, explicó el coordinador general de Contingencias y Emergencias del Senasa, Héctor Medina.
langosta 2.jpeg
Recomiendan la detección de nidos. Foto: Senasa.
Sistema de vigilancia
El sistema de vigilancia permanente del Senasa detectó un aumento de la plaga en algunas regiones del país como Formosa, Salta, Santiago del Estero y Catamarca, a lo que se suma la existencia de condiciones climáticas predisponentes para el desarrollo de langostas.
Asimismo, en el marco de cooperación regional, tanto el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag de Bolivia como el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad vegetal de Semillas (Senave) de Paraguay informaron sobre la presencia de la plaga en sus países.
Todo ello hace necesaria la coordinación de acciones para implementar controles tempranos que impidan la formación de mangas en la Argentina que afecten sembradíos y vegetación natural.
Esta situación respecto de la plaga fue analizada en la última reunión - por videoconferencia - del Comité Nacional de Crisis - que nuclea a organismos nacionales, provincias y productores - realizada días atrás, encabezada por el vicepresidente del Senasa, Sergio Rober, en cuyo transcurso se trató la declaración del alerta fitosanitario para facilitar las tareas conjuntas que incluyen la difusión pública con el fin de que quien detecte la presencia del insecto avise al Senasa para poder actuar de inmediato preventivamente.
Para denunciar la detección de langostas y/u obtener mayor información sobre la plaga contactarse al WhatsApp del Senasa 1157005704.
langosta 12.jpg
Desde Senasa lanzaron acciones de controles tempranos. Foto: Senasa
Plaga migratoria
Las langostas son plagas migratorias y transfronterizas con una capacidad de dispersión de hasta 150 km/día y una alta voracidad, lo que determina que tengan un alto impacto económico. Según un análisis del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la producción sujeta a riesgo en la Argentina alcanza los 3.7 mil millones de dólares.
Tras 60 años sin mayores inconvenientes, desde el año 2015 hubo un resurgimiento de la plaga en Sudamérica, provocando la declaración de distintas de emergencias fitosanitarias en Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.