Etapas fenológicas y cosecha temprana
El informe señala que más del 80% de los maíces se encuentra en etapas reproductivas (R1-R6) o vegetativas tardías (VT), lo que los hace menos susceptibles al daño de la chicharrita.
Además, en regiones como el Litoral y el Centro, muchos cultivos ya están siendo cosechados o están próximos a hacerlo, lo que reduce aún más el riesgo.
Alejandro Vera, investigador de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y coordinador de la Red, explicó que las poblaciones de chicharritas han crecido debido a las condiciones de la época estival y a la disminución de intervenciones químicas.
"En general, se ve que aumentaron las poblaciones de chicharritas, pero este aumento llegó demasiado tarde, cuando ya los cultivos se encuentran fuera de la etapa de susceptibilidad", afirmó Vera. Este desfase temporal ha sido clave para proteger la producción de maíz en esta temporada.
La importancia del monitoreo continuo
A pesar de la situación favorable, el experto subrayó la necesidad de no bajar la guardia. "Es importante estudiar qué pasa con la población del vector. Hay que seguir monitoreando para entender cómo fluctúa su dinámica en el tiempo y generar información precisa para la toma de decisiones en el futuro", indicó Vera. Este enfoque preventivo busca anticiparse a posibles impactos en próximas campañas agrícolas.
El informe refleja un panorama alentador para los productores de maíz, con más del 80% de los cultivos a salvo gracias a su desarrollo avanzado y a la cosecha en curso.
No obstante, el llamado a mantener un monitoreo activo de la chicharrita resalta la importancia de la vigilancia para garantizar la sostenibilidad de este cultivo clave en Argentina.