“Quiero anunciar que vamos a bajar las retenciones de trigo y cebada de 7,5% al 5,5%, a partir de junio”, expresó Milei ante empresarios, productores y dirigentes rurales presentes en el encuentro. El anuncio fue recibido con aplausos y rápidamente se convirtió en uno de los ejes centrales de la jornada.
La promesa de reducción gradual para la soja
Pero el jefe de Estado fue más allá y también se refirió a la soja, el principal cultivo de exportación del país y uno de los pilares de ingreso de divisas para la economía argentina. En este caso, la propuesta contempla una reducción gradual y mensual de las retenciones a partir de enero de 2027.
“A partir de enero de 2027, según cómo venga la recaudación, se bajarán las retenciones a la soja entre 0,25% y 0,5% por mes, hasta 2028, si somos reelectos”, aseguró el Presidente, dejando en claro que el cronograma dependerá tanto de la situación fiscal como de una eventual continuidad de su gestión.
El anuncio había sido anticipado indirectamente días atrás por el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, quien durante el evento “A Todo Trigo” deslizó la posibilidad de novedades para el sector. Finalmente, la confirmación llegó de boca del propio Milei en un contexto cargado de simbolismo político y económico.
La reducción de retenciones representa uno de los reclamos históricos del agro argentino, especialmente de las entidades rurales y de los productores de mediana escala, que sostienen que los derechos de exportación afectan la rentabilidad y limitan las posibilidades de inversión. Para el Gobierno, en tanto, el desafío pasa por compatibilizar esas demandas con la necesidad de mantener el equilibrio fiscal, una de las principales banderas de la administración libertaria.
Un discurso con fuertes críticas y apertura comercial
En su discurso, Milei aprovechó para reivindicar el rumbo económico de su gestión y defendió las políticas de ajuste y desregulación implementadas desde su llegada a la Casa Rosada. El mandatario destacó la desaceleración de la inflación, la estabilidad cambiaria y la recuperación de algunos indicadores económicos como señales de una transformación estructural.
En relación con el agro, el Presidente fue especialmente crítico con administraciones anteriores y afirmó que el campo fue históricamente utilizado como fuente de financiamiento del Estado. “Es imperdonable lo que le hicieron a este sector durante décadas”, sostuvo. “Fue un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes”, agregó.
soja granos
Durante un acto en la Bolsa de Cereales, Milei anunció alivio fiscal para el agro y adelantó nuevos recortes de retenciones para la soja.
También buscó posicionar al sector agroindustrial como uno de los motores centrales del crecimiento económico argentino. “Este sector es un tractor que va para adelante, sin importar la adversidad, y nuestra meta es sacarles del camino cualquier estorbo que haya puesto la política”, afirmó.
Milei insistió además en la necesidad de avanzar hacia una economía más abierta e integrada al mundo. En ese sentido, destacó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, al que definió como una oportunidad histórica para los productos argentinos. “Se firmó el acuerdo con la Unión Europea, el mercado más grande para los productos agrícolas argentinos, y ya lo estamos aprovechando en tiempo récord”, señaló.
Asimismo, reveló que el Gobierno trabaja en profundizar la relación comercial con Estados Unidos y avanzar hacia un eventual tratado de libre comercio. “Nuestro objetivo con Estados Unidos es llegar a un tratado de libre comercio y vamos a lograrlo”, aseguró.
El mandatario también vinculó la eliminación gradual de las retenciones con el avance de reformas económicas más amplias. “Cada ley que aprobamos para potenciar cualquier aspecto de nuestra economía nacional es un paso más que ayudará a eliminar las retenciones al agro”, sostuvo.
La expectativa ahora estará puesta en la reacción de los mercados y del propio sector agropecuario, que si bien celebró el anuncio, seguirá de cerca la evolución de las variables fiscales y políticas que condicionarán la aplicación efectiva de las promesas realizadas para la soja. Por lo pronto, la reducción inmediata para trigo y cebada marca un gesto concreto hacia uno de los sectores más influyentes de la economía argentina y reabre el debate sobre el futuro de los derechos de exportación en el país.
FUENTE: Redacción +P.