El proyecto no es un experimento aislado. Cuenta con el acompañamiento técnico del Ministerio de Producción de Corrientes, en una alianza público-privada que el ministro Walter Chávez destacó durante una recorrida por el predio.
Según el funcionario, la provincia "viene demostrando que puede incorporar cultivos que años atrás parecían impensados", una afirmación que resume el espíritu innovador detrás de esta iniciativa.
Café bajo la sombra del mamón
El diseño productivo es tan novedoso como estratégico. Las plantas de café arábica crecen asociadas al cultivo de mamón, aprovechando la canopia de los árboles frutales para amortiguar el impacto climático y optimizar el rendimiento por hectárea. Este modelo agroecológico interconectado busca reducir riesgos y maximizar la productividad en una región sin tradición cafetalera previa.
CORPAG SRL no parte de cero en materia agrícola. El establecimiento tiene un largo recorrido en la producción de mamón, papaya y palta, productos que comercializa habitualmente en el mercado interno a través del Mercado Central de Corrientes. Esa experiencia previa fue, justamente, el punto de partida del proyecto cafetero.
Según explicó Sebastián Sáez, técnico del Ministerio de Producción, la iniciativa surgió hace dos años a partir de experiencias observadas en Brasil. "Comenzamos a analizar cómo agregar valor al cultivo de mamón que veníamos desarrollando en la provincia, y vimos que el café se comportaba muy bien dentro de ese sistema productivo", relató.
Desde entonces, el equipo técnico evalúa el comportamiento de las siete variedades arábicas frente al clima, las plagas y las enfermedades locales, con el objetivo de determinar su verdadero potencial productivo a gran escala.
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Corriemtes se suma a Misiones, Salta y Tucumán como provincia productora de café.
Diez meses de desarrollo
El productor y propietario de CORPAG SRL, Claudio Muollo, es quien lidera el ensayo en el terreno. Según precisó, el lote acumula diez meses de desarrollo vegetativo, y los primeros frutos de muestra podrían visibilizarse de manera preliminar dentro de un año.
La ambición del proyecto, sin embargo, va mucho más allá del ensayo actual. "Nuestro objetivo es avanzar hacia un proyecto de 100 hectáreas", afirmó Muollo, quien remarcó que la meta final es producir café de especialidad de alta calidad, capaz de competir en un nicho de alto valor agregado.
Más allá del valor agronómico, el proyecto tiene una dimensión económica y social relevante. Muollo destacó la generación de empleo vinculada a la cosecha manual, una actividad intensiva en mano de obra que podría dinamizar la economía del interior provincial.
Para los impulsores de la iniciativa, el café tiene las condiciones necesarias para consolidarse como una alternativa rentable tanto para pequeños como para grandes productores del cordón verde correntino, sumando un nuevo cultivo a la matriz agrícola de la provincia y abriendo una puerta inédita hacia la producción de café de especialidad en el nordeste argentino.
Corrientes se suma a un mapa cafetero en expansión
El caso de CORPAG SRL no es aislado a nivel país. Argentina viene registrando un creciente interés por el cultivo de café en distintas provincias del norte y litoral. Misiones tiene los antecedentes más antiguos, con cultivos en la zona de Campo Grande décadas atrás y experiencias actuales en El Soberbio, Eldorado y Apóstoles.
Salta cuenta con Cafetales Don Antonio, fundado en la década del 70 en Aguas Blancas. Y Tucumán lidera hoy el proyecto de mayor escala del país: 22 productores agrupados en el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) buscan su primera cosecha a gran escala, con un acuerdo firmado junto a la empresa Cabrales para desarrollar hasta 8.000 hectáreas.
En ese contexto, el ensayo correntino se diferencia por su diseño agroforestal particular, que asocia el café con el cultivo de mamón en lugar de la selva nativa o el sotobosque de yungas utilizados en otras provincias, y representa la primera experiencia documentada de este tipo en territorio correntino.