Hasta el 30 de junio, los porcentajes sobre los principales cultivos, quedarán establecidos de la siguiente manera: la soja (poroto) pasará del 33 al 26% y sus derivados bajarán del 31 al 24,5%, los derechos para la exportación del trigo quedarán en 9,5, del 12% que se venía aplicando, al igual que la cebada, el maíz y el sorgo. El girasol pasará de 7 a 5,5%.
En el caso de las economías regionales, había productos con alícuotas residuales de retenciones que serán llevadas a cero de manera permanente. Ente el listado de estos productos se encuentran algunos que son elaborados en la región de la Patagonia: abejas, miel, tomates preparados o conservados, frutas preparadas o conservadas, jugos de frutas (incluido el mosto de uva y el agua de coco) o de hortalizas, agua mineral y agua gaseada, cerveza, whisky, ron, vodka y licores, cueros y pieles en bruto de bovino, lana sin cardar ni peinar.
El costo fiscal de la medida alcanzará aproximadamente 800 millones de dólares, lo que equivale al 0,13% del Producto Bruto Interno (PBI), según estimaciones del economista de Analytica, Claudio Caprarulo. Este monto representa cerca de la mitad del superávit financiero obtenido por el sector público nacional en 2024, que fue del 0,3% del PBI.