En San Juan y Mendoza se producen las moscas estériles utilizadas en los sistemas de prevención que aseguran el estatus sanitario de la Patagonia como zona libre de mosca de los frutos. Además, el equipo técnico de la región investiga nuevas alternativas y produce parasitoides que ayudan a combatir esta misma plaga.
“Además de conocer los centros de investigación de San Juan, intercambiamos experiencias sobre los métodos de liberación actuales, que incluyen tanto vuelos sanitarios como drones. Esta tecnología no solo reduce costos, sino que también nos permitiría mejorar la eficiencia de nuestras acciones preventivas”, agregó Fernández.
Mesa de trabajo
Durante la visita, se acordó una agenda de trabajo tripartita entre las provincias para fortalecer la cooperación en sanidad vegetal, con un enfoque en el intercambio de experiencias técnico-operativas.
Este encuentro se da el marco de la incertidumbre sobre el programa. De hecho, el control de la mosca de los frutos enfrenta un escenario complejo por la anunciada reducción de los fondos provenientes del gobierno nacional. Sin embargo, el gobierno provincial y el sector privado garantizan que el Programa Nacional de Control y Erradicación de la Mosca de los Frutos (Procem) continuará operativo.
La mosca de los frutos es considerada una de las plagas de mayor incidencia económica para la producción frutihortícola de la Argentina debido a los daños que produce en la fruta y al impacto económico y social asociado.