El último aumento había sido a fines de octubre y al día siguiente de conocerse la medida, el precio del pan trepó un 25%, justamente a raíz del impulso de la suba en la harina, sumando al encarecimiento de otros insumos y la escasez de materia prima para su elaboración.
El documento oficial justificó el nuevo incremento asegurando que “estos guarismos se encuentran muy por debajo de los que refleja el INDEC para el precio del pan francés en GBA como del IPC General”, precisando que los “datos de octubre de 2023 arrojan variaciones acumuladas de 10 meses de 151,4 % y 120 %, respectivamente; mientras que las variaciones interanuales resultan 179,6 % y 142,7 %, respectivamente.
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La suba de precios también debe contemplar la de logística e impuestos. Foto INTA
De esta manera, el valor para la harina 000 pasa de los actuales $2.825 a $3.059 para las bolsas de 25 kilogramos, mientras que el precio de referencia del trigo pasa de $59.585,07 a $64.530,63 la tonelada.
Los precios en todas las variedades son sin impuestos, a la salida del molino y sin costos de entrega; y a ellos se les debe incorporar los siguientes costos logísticos por región: Ciudad y provincia de Buenos Aires, 3,50%; Centro, Cuyo y Litoral, 5,50%; NEA y NOA, 7% y Patagonia, 10,5%.
En los considerandos de la Resolución, Comercio explicó que el incremento se dispuso “a fin de mejorar el impacto de la herramienta financiera tanto en la estructura de costos como en el producto al consumidor, resulta necesario aumentar la oferta de la harina con compensación en el mercado y, asimismo, actualizar sus valores para que sean consecuentes con la evolución del resto de los componentes del costo de los productos derivados de la harina de trigo”.