"Uno de los impactos más duros de este retroceso de la principal economía regional es que en 13 años hay 4.000 trabajadores permanentes menos en las tareas de las chacras y en los galpones de empaque", advirtió la Cámara. En cuanto a los puestos de trabajo temporarios que se perdieron, agregó, se estima que el recorte alcanzó a 9.000 personas menos por temporada.
El escrito delos empresarios remarca que en el sector conviven productores con realidades muy distintas: productores primarios con menos de 20 hectáreas, que representan 75% del total y representan 28% de la superficie total; y productores más grandes, estrato en el cual el 2,5% de los actores concentra 35% del área.
Esta situación de concentración de la producción en pocas empresas es también producto de la crisis frutícola que sufre el sector desde hace al menos ocho años, período en el que han dejado la producción 934 productores, uno de cada tres productores del complejo
"Tenemos la tierra, el agua, el clima, los productores y un sector emprendedor vigoroso, pero pareciera que a pocos les preocupa la lenta agonía del sector que convirtió un desierto en uno de los polos productivos más importantes de nuestra nación", enfatizó la entidad empresaria.
Finaliza su escrito convocando a "dar el debate necesario para revertir las políticas que obraron en detrimento de toda la sociedad, para que el valle de Río Negro tenga la pujanza, el poder económico, y sobre todo, el futuro próspero que en algún momento todos soñamos".