En diálogo con Realidad Económica, aseguró que “se tomaron medidas para que la gente volviera a tener un poquito de confianza en nuestra moneda porque estábamos huyendo del peso y eso hacía que se depreciara mucho. Pero en mayo o junio se fue normalizando”.
¿Y la mala noticia?
Según Abram es que “se estabilizó a niveles muy altos. Es posible que veamos un 6 en la inflación de junio pero a partir de ahí, vamos a ver 7 para arriba y hacia finales de año, 8. Ese es el mejor escenario, el optimista. Vamos a terminar seguramente con una inflación cerca o rondando el 140%”, comentó.
“Pensar en ahorrar en Argentina es una utopía. Así que lo que hace la gente es gastarse todo, eso justifica algunos aumentos de consumos que hemos estado viendo, pero tiene más que ver con la liquidez que se está lanzando al mercado”, ratificó.
En este punto, el analista dijo que “la consecuencia de todos esos pesos que se están lanzando al mercado, en realidad es este impuesto inflacionario altísimo, esta inflación altísima que está empobreciendo a todo el mundo, pero particularmente está empobreciendo a los más pobres.
“Desde septiembre venimos teniendo una tendencia recesiva. En realidad, se profundizó con la sequía, pero es esperable que siga hacia adelante porque la gente está con más incertidumbre, no solamente por las elecciones sino por los desmanejos que se están haciendo”, especificó Abram.