De acuerdo al informe, Argentina ha estado consumiendo reservas internacionales para apuntalar el peso, aplicando medidas que han incluido la creación de una serie de tipos de cambio diferentes para distintos grupos y la autorización de pagos de importaciones en yuanes chinos. Pero las próximas elecciones han retrasado cualquier decisión en el país.
Los inversores consideran que poner fin a los controles de divisas es una prioridad clave del próximo gobierno para atraer inversiones, frenar una inflación y recuperar cierto grado de normalidad económica.