El año pasado, las clásicas inversiones, dólar o plazo fijo, no funcionaron; corrieron por detrás de la inflación.
Tal como se observa en el gráfico adjunto, las dos herramientas tradicionales del pequeño ahorrista -dólar blue y plazo fijo- no pudieron ganare a la aceleración que mostraron los precios.
¿Y este año como viene? Si comienza a reordenarse la economía, un nuevo escenario emergerá basado en el equilibrio fiscal y la capitalización del Banco Central, entre otras grandes variables.
Para el año 2024 se espera una inflación del orden del 247% anual y las consultoras proyectan una devaluación promedio del 150% anual, lo que ubicaría al tipo de cambio mayorista en torno de los 2.000 pesos para fin de año. Si la brecha, como apunta el Gobierno, se ubica en el cerca del cero por ciento, en el año en curso los instrumentos en pesos que ajustan por inflación serán seguramente los más demandados.
“En materia financiera deberemos aprender a razonar las inversiones desde otro lugar. Si la economía tiene por delante un escenario recesivo, sin emisión de pesos, no habrá demanda de dólares, todo lo contrario, el dólar estará ofrecido, ya que los agentes económicos querrán deshacerse de dicha moneda para poder financiar sus gastos”, reflexiona en una de sus tradicionales columnas el economista Salvador Di Stefano.
El analista destaca, en este sentido, que los precios subirán por el ascensor y el dólar por la escalera, dejando como resultado una inflación en dólares muy elevada.
Con este contexto definido, ¿Dónde conviene invertir?
- Propiedades. Hoy el metro cuadrado medido en dólares está muy bajo en Argentina respecto de otros países de la región.
- Acciones. Si bien registraron un ajuste durante el año pasado, nada indica que con inflación en dólares los papeles de las empresas, que siguen retrasados en moneda dura, continuarán subiendo.
- Bonos en pesos ajustados por inflación. El clásico resguardo de aquellos que quieren correr a la par de los precios internos.
Dólar y cambio de paradigma
Para distintos analistas del mercado, los activos argentinos van a subir en dólares de cara a los próximos meses. “No vemos al dólar como una opción de ahorro, preferimos bonos soberanos, acciones, bonos en pesos ajustados por inflación o inmuebles”, resume Di Stefano.
En un escenario de equilibrio fiscal, y capitalización del Banco Central con ayuda externa, el escenario del bono soberano en dólares sería muy alcista. No sucedería lo mismo con las Obligaciones Negociables que en la actualidad en promedio tienen tasas internas de retorno entre el 6% y 10% anual, agrega el economista.
En definitiva, si se confirma el escenario de equilibrio fiscal y un Banco Central con reservas, los ahorristas deben pensar en dejar de comprar dólares, mirando a otros instrumentos financieros que dejen más rentabilidad. Sin embargo, Di Stefano deja en claro algo que es clave: “Todo este escenario aquí descripto podría cambiar, si el equilibrio fiscal no se cumple, el Banco Central no se capitaliza, los empresarios no invierten, y el mundo no nos renueva la deuda a vencer. Todo está en nuestras manos, nos debemos anclar nuevamente al mundo, cueste lo que cueste”.