¿Cuándo piensa el mercado que pueden converger todos los dólares en ese número mágico de 1.000 pesos? Los economistas más optimistas anticipan que antes del cierre de marzo se puede llegar a dar este escenario. Y en este contexto, estarían dadas las condiciones para levantar el cepo. El que se muestra todavía algo retrasado es el dólar oficial que está rozando los 890 pesos, siempre tomando en cuenta la punta vendedora. Estamos hablando de una devaluación necesaria del 12% para llegar a esos 1.000 pesos mencionados.
Muchos otros, destacan que lo peor de la “seca” de divisas ya pasó. Y aseguran que el Gobierno logró pasarla con creces este período estacional de falta de dólares. Ahora el mercado espera la primera ola de ventas del complejo oleaginoso que inyectará dólares al mercado y esto generará aún más presión sobre las divisas libres, al margen de fortalecer las reservas del Banco Central. Ende, no se descarta que en el trascurso de este mes los dólares libres perforen definitivamente la barrera psicológica de los 1.000 pesos y la brecha quede muy pegada al oficial, en torno a un dígito.
En este escenario, la convergencia de las divisas (oficial versus libres) podría darse en la franja de valores de 920-950 pesos, y no sería necesaria una devaluación como mencionamos párrafos arriba. Este escenario, arriesgan los especialistas, se daría en el segundo trimestre del año.
¿Y después llega la dolarización? Nadie arriesga fechas para la puesta de esta medida anunciada durante la campaña por Javier Milei.
Cómo seguirá el dólar en marzo
“Por fin se anunciará como verdadera la famosa frase del ministro Lorenzo Sigaut, allá por 1981…‘el que apuesta al dólar pierde’. Se hizo esperar, pero finalmente lo hizo”, confió un importante operador de la City Porteña en dialogo con +P. Como pasó en febrero, marzo muestra las mismas tendencias con un dólar libre adormecido en la franja de los 1.000 pesos y una inflación para el mes en curso proyectada, en el mejor de los escenarios, cercana a perforar los dos dígitos.
La alternativa para los ahorristas, por lo menos en el corto plazo, no es refugiarse en el dólar. Seguramente, habría que insistir con todas aquellas herramientas que, en forma directa o indirecta, estén atadas a la inflación: plazos fijos UVA o bonos atados al CER. Dos alternativas que el mercado tiene su mirada puesta en este mes de marzo que recién comienza.