La semana pasada, el crudo se desplomó ante las noticias sobre negociaciones de alto el fuego y su potencial para aliviar las tensiones en una región que representa alrededor de un tercio de la producción mundial de petróleo. Por otra parte, los ataques de los Estados Unidos sobre milicias chiítas pro iraníes en Irak están aumentando las posibilidades de que se amplíe el conflicto en el Oriente Medio, aumentando los riesgos de suministro de energía y proporcionando mayor volatilidad en el mercado de crudo
Para aumentar la preocupación por las interrupciones en el suministro, las principales compañías navieras advierten que la situación de seguridad en el estrecho de Bab el-Mandeb que vincula al Mar Rojo con el golfo de Adén, está deteriorándose. Varias compañías navieras han estado evitando esa vía marítima desde que comenzaron los ataques de los insurgentes houtíes a mediados de noviembre.
La zona se volvió aún más peligrosa después de que los Estados Unidos y el Reino Unido lanzaran ataques aéreos a mediados del mes pasado, lo que llevó a los principales propietarios de todos las compañías logísticas, a evitar la región.
Los contratos de futuros de gas natural para entrega en marzo se negociaron con una caída de 4,5% para cerrar en 1,88 dólares por millón de BTU.