En 2021, y según información del FMI, el gasto público en nuestro país estaba unos pocos puntos por debajo de países como Alemania, Dinamarca, Francia e Italia, pero en un valor similar al de Australia, Estados Unidos, Israel y Nueva Zelanda.
Como segundo punto a destacar, está la reforma impositiva que simplifique su estructura a tres o cuatro impuestos.
Y el tercer punto es llevar le presión impositiva teórica sobre la empresa a valores sustancialmente menores, evitando impuestos sobre las transacciones y aumentando la eficiencia de la recaudación del Impuesto a las Ganancias.
La gestión de Javier Milei en principio, apuntalaría el primero de los puntos, mantiene sus promesas sobre el segundo, y actúa en contra del tercero.
Un reciente estudio realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) asegura, en este sentido, el error del Senado al proponer modificar el texto aprobado en Diputados e impedir que trabajadores y jubilados de altos ingresos paguen el impuesto a los ingresos personales.
La comparación de la incidencia de este impuesto entre el resto del mundo y la Argentina lleva a IDESA a hacer algunas reflexiones:
- Los países de la OECD, que son en su mayoría los socialmente más avanzados, recaudan con el impuesto a los ingresos personales el 8,3% del PBI.
- En Chile, un país de muy baja presión impositiva y distribución del ingreso bastante regresiva, el impuesto a los ingresos personales recauda 2,4% del PBI.
- En Argentina, luego de los cambios introducidos el año pasado, se estima que la recaudación del impuesto a los ingresos personales llegaría apenas el 1,3% del PBI.
“Estos datos muestran que en los países socialmente más avanzados el impuesto a los ingresos personales es un pilar fundamental dentro de sus sistemas tributarios. Es lo que permite evitar impuestos más regresivos y distorsivos como los que prevalecen en la Argentina”, remarca el trabajo de IDESA en uno de sus párrafos. Menciona, en otra de sus líneas que “incluso en Chile, un país que se destaca por la baja presión impositiva y el limitado Estado de bienestar, recauda casi el doble que Argentina con el impuesto a los ingresos personales. El argumento de favorecer a los trabajadores para rechazar el impuesto a los ingresos personales es extremadamente hipócrita”.
Por último IDESA reflexiona, alegando que “El tratamiento de la Ley de Bases en el Senado genera la esperanza de que, aun en minoría, es políticamente factible avanzar en este sentido. Pero también alerta de que se necesita de una enorme pericia política para superar el conservadurismo y la actitud timorata de quienes se aferran al estatus quo”.