En ese momento, las acciones de YPF llegaron a tocar los mínimos históricos perforando los tres dólares por unidad; precio al que nunca había llegado la petrolera. El valor bursátil se ubicaba en los 900 millones de dólares, el más bajo desde su salida a la bolsa el 1 de julio de 1993 con una cotización de 20,25 dólares por acción.
Con el cierre de ayer su valoración bursátil ya se ubica en más de 11.100 millones de dólares. Un valor 10 veces superior al que tenía en los peores momento de la gestión Fernández, aunque debajo todavía de los niveles previos a la expropiación, que fue oficializada en mayo de 2012 bajo el liderazgo del entonces viceministro de Economía de la Nación y hoy Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La gráfica adjunta muestra la evolución que tuvo la acción de YPF y su correlación con la historia política de la empresa. A partir de findes de 2011 cuando trascienden al mercado las intenciones del Gobierno de Cristina Fernández de una posible estatización de la empresa, los inversores venden masivamente las acciones -que recompran distintos organismos del Estado por orden de Kicillof para evitar que el derrumbe del precio no sea tan pronunciado- lo que hace desplomar el valor del papel de la empresa privada, hasta ese momento.
Luego tuvo una recuperación, con la llegada de Miguel Galuccio como CEO de la empresa y las fallidas inversiones realizadas principalmente con fondos del Estado, hasta la llegada de Mauricio Macri a la presidencia de la Nación que logró recuperar parte del terreno perdido. Pero fue a partir de fines de 2018 el peor período de la acción en la plaza de Nueva York con valores de un dígito.
Desde que toco el piso de 3 dólares, la acción creció más del 1100% hasta la fecha. Es decir que, aquel inversor que en mayo de 2022 colocó 10.000 dólares en la compra de acciones de YPF hoy estaría rescatando poco más de 120.000 dólares por esa inversión. Ahora bien, ¿Cuánto más puede crecer la acción?
Para muchos analistas, el papel de YPF está siendo muy demandado en el mercado por lo que se proyecta que todavía tiene un importante recorrido por delante y más aún si se tiene en cuenta las inversores proyectadas en Vaca Muerta para los próximos años -en dónde la mayor parte de las áreas están en manos de la empresa estatal- y el mensaje de Javier Milei para revalorizar la empresa y volverla a privatizarla a través de una venta pública de acciones.
Desde el ministerio de Economía de la Nación se encuentran entusiasmado con el impulso que ha tomado la acción de la petrolera y no descartan que pueda llegar a los 50 dólares a mediados del año que viene cuando ya estén consolidados varios de los proyectos que están en marcha, fundamentalmente a aquellos que se refieren a la exportación de gas y petróleo. ¿Cuál puede ser el valor para su privatización?, consultó +P a un importante funcionario del área del ministro Luis Caputo. "En 100 dólares", sonrío reflejando una mordaz ironía.
Está claro que la gestión del presidente Javier Milei está dando señales definidas de hacia dónde quiere ir el país y su empresa insignia en materia energética. Las expectativas que hoy existen en el mercado son muy buenas, y más aún las futuras ya que se esperan fuertes inversiones que lleguen al país de la mano del RIGI. Algunos inversores apuestan por más y aseguran que llegar a los 50 dólares por acción en una meta muy accesible para la empresa.