Se prevé que el impacto mayor de este nuevo marco normativo será en sectores asociados a actividades económicas basadas en los recursos naturales diseminados por las distintas provincias, las que deberán adherirse a este régimen. Esto deriva en ciertos matices a la hora de las regulaciones provinciales, influenciadas por factores sociales y ambientales. Como ejemplo, en Chubut el proyecto de adhesión enviado por el gobierno provincial a la legislatura excluyó a las actividades mineras, foco de conflicto entre las poblaciones, las empresas y el gobierno.
El RIGI local
Trazando un panorama del posible incentivo que el RIGI puede aportar a la actividad económica en Río Negro y Neuquén, este régimen consolida y favorece un conjunto de actividades económicas relevantes en la Patagonia. Las bases de la economía neuquina se estructuran en torno a la extracción de petróleo y gas y sus actividades de servicios relacionadas, que representan el 50% de la producción de bienes y servicios en su grado final de elaboración en territorio neuquino. El siguiente sector productivo de bienes en importancia es la industria, que representa el 5% de la actividad económica provincial. En lo que respecta a los servicios, en el sector privado se destaca el rubro de comercio y transporte, que aportan el 10% del valor agregado
En Río Negro, la importancia de los sectores primarios extractivos queda en un segundo plano en el conjunto de las actividades económicas provinciales, en contraste con el crecimiento de la actividad en la cuenca neuquina de Vaca Muerta, la que atrae el mayor número de empresas e inversiones.
Esto significa que Río Negro no cuenta para los próximos años con grandes inversiones proyectadas en la explotación de recursos naturales no renovables. Sumado a esto, la empresa YPF decidió desprenderse de sus activos en la explotación de gas en el marco de venta de sus áreas convencionales, lo que puede hacer disminuir la inversión de las nuevas concesionarias.
Sin embargo, debe considerarse que lo que se pretende incentivar mediante el RIGI es la concreción de proyectos de inversión que incentiven una mayor producción, generando valor agregado en el transporte, elaboración y exportación, sin conceder estos beneficios a la perforación y extracción, que muestran una dinámica de crecimiento propia en estos últimos años y que proyectan la continuidad de su expansión a partir de la posibilidad de incrementar los volúmenes factibles de ser comercializados mediante nuevas infraestructuras.
Así, lo que se presenta en términos inmediatos es la posibilidad de que en Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías en territorio rionegrino, se concrete una infraestructura de transporte y embarque marítimo de gas procesado en buques licuefactores que serán utilizados también para gas proveniente de Chubut, para posteriormente ser exportado mediante buques específicos para tal actividad.
Esto se suma al proyecto del oleoducto que también transportará el petróleo de la cuenca neuquina hasta el mismo futuro puerto, localización que el desarrollo inicial de la mina de Sierra Grande utilizaba para embarcar su producción de hierro dadas las ventajas que otorga la plataforma marítima para la operación de grandes buques. Es posible prever que este modelo de explotación en grandes proyectos extractivos genere un impacto de magnitud tanto en territorios que ya son el centro de esta dinámica, como en cierta reconfiguración de las ciudades impactadas por nuevas localizaciones asociadas al procesamiento y embarque de la producción
En lo inmediato, puede preverse que la concreción de estos proyectos, y otros que se sumen en este período de gobierno, impulsarán las actividades extractivas y del complejo hidrocarburífero en ambas provincias. Asimismo, no está planteado hasta el momento un modelo de desarrollo del territorio que asegure la sostenibilidad en términos de la construcción de la infraestructura que supone el crecimiento de la circulación en la región de la Confluencia neuquina y el conjunto de empresas y personas que se radicarán en la región. Este es un aspecto en que la planificación provincial debe actuar prioritariamente.