Por otra parte, Lacunza consideró que la inflación podrá bajar "cuando el Tesoro deje de ser un demandante insaciable de pesos y dólares del Banco Central. Mientras eso no ocurra, todo lo que se quiera inventar no va a funcionar". En ese sentido, sostuvo que el ancla fiscal "es el primer paso, es decir, dejar de gastar más de lo que se recauda" para que la inflación retroceda.
En cuanto a los subsidios, subrayó que "hay que enfrentarlos no solo como un problema de eficiencia, sino también como un problema de equidad. Ningún país funciona subsidiando a toda su población. Hay que ser conscientes de ello, porque se trata de un mal cultural que nos dejó 20 años de kirchnerismo".
En este marco, el exministro destacó que la Argentina "tiene un montón de oportunidades, por capacidad y por competitividad", y añadió que hay algunos sectores se destacan sobre otros, como energía, minería y agro.
El economista estimó que quien asuma el 10 de diciembre próximo encontrará "un país cansado, estancado, con pérdida de PBI y de empleo, en una inflación en 150% largo y una pobreza en más de 40%. También con deterioros de muchas de las variables económicas y sociales".