La brecha cambiaria ayer se ubicó en 110% y la bicicleta financiera se encuentra en su máxima expresión. La transferencia de recursos desde las clases más necesitadas a las más pudientes por la mala praxis económica ha sido impúdica en todo este tiempo.
Las consecuencias de ser ministro y candidato, en forma simultánea, están saliendo a la luz. Lo que está pasando en el mercado cambiario es producto también de esta mala decisión.
Pero, lamentablemente hay que decir que, peor es lo que viene. El dólar cerca de 600 pesos refleja un crecimiento de 105 pesos en los últimos 30 días. En términos relativos esta suba representa un 21% en el período mencionado. Y este porcentaje inexorablemente repercutirá en los precios.
Los analistas asegura que agosto será un mes muy caliente para el IPC con este brutal incremento que registró la divisa norteamericana y la que pareciera no tener techo. Y esto significa otro golpe al bolsillo del trabajador; con un agravante: que los más necesitados serán los más perjudicados. Toda una contradicción para la doctrina peronista que una y otra vez repite el ministro y sus voceros militantes.
Desde que asumió Massa al frente de Economía, se sumaron a la pobreza otros 3,3 millones de argentinos. Las últimas estadísticas macro que presenta el país no dejan dudan que esa cifra será superada ampliamente en el próximo trimestre.
Llegan las PASO y el oficialismo no pudo romper la inercia que llevan los datos de la Economía. Ya no caben más excusas a la mala gestión. La herencia, el FMI, la pandemia, la guerra y la sequía quedarán, en poco tiempo más, sólo como anécdotas de lo que fue uno de los peores gobiernos de la historia del país.