La misma CAF informó que el crédito de US$ 1.000 millones para Argentina, que fue aprobado en una reunión extraordinaria de Directorio, servirá de "financiamiento puente" para que el país pueda cumplir con los vencimientos del Fondo. El crédito, considerado como un "depósito a corto plazo", será desembolsado al Banco Central (BCRA) para "apoyar" a la Argentina "a cubrir el pago del servicio de deuda que debe realizar en los próximos días al FMI", indicó el organismo multilateral con sede en Caracas.
En cuanto a los pagos en yuanes, ya se utilizó el recurso de activar parte del swap con China para hacer frente a los vencimientos de fines de junio con el FMI, donde el Gobierno decidió abonar los compromisos al organismo "sin usar dólares sino DEGs (Derechos Especiales de Giro) y yuanes", equivalentes a 2.700 millones de dólares, en tanto continuaban las negociaciones para reformular el acuerdo.
Así, luego de más de tres meses, el gobierno nacional y el FMI alcanzaron finalmente un acuerdo técnico para reformular el programa vigente, y Argentina recibirá un desembolso de US$ 7.500 millones una vez que el directorio del organismo multilateral lo apruebe formalmente. Por el lado de Economía se destacó también que "el entendimiento prevé un desembolso de U$S 7.500 millones en agosto y otro en noviembre, y que el Fondo aprobó las facultades de intervenir en los mercados para asegurar su normal funcionamiento", entre otras cuestiones, algo que pedía Massa para tener potestad para intervenir en los mercados.
En cuanto a los tiempos para lograr el desembolso de US$ 7.500 millones, el Fondo precisó que "el acuerdo está sujeto a la implementación continua de las acciones de política acordadas y la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera se reúna en la segunda quincena de agosto".
Una vez que el directorio apruebe y considere formalmente finalizadas las revisiones quinta y sexta, Argentina tendrá acceso a cerca de 7.500 millones de dólares y se espera que la próxima revisión (la séptima del programa) tenga lugar en noviembre, según lo anticipado por el Fondo, cuando en el programa original estaba prevista para principios del año próximo.