Pero este número sería en verdad todavía mayor, según dijo el analista Víctor Tonelli. “Para llegar al dato de consumo, lo que se toma es la oferta total que surge de la faena, a la que se le deben restar las exportaciones. Si se restan las exportaciones con hueso, lo que queda es un volumen menor destinado al consumo. Si no le restan los huesos, le queda un volumen mayor destinado al consumo, que es el cálculo correcto”, consideró.
Y agregó: “Si hoy pensamos que los huesos son aproximadamente unas 125.000 toneladas, y se divide eso por la cantidad de habitantes, va a dar aproximadamente 2,5 kilos más de consumo de lo que la Secretaría calcula”.
Para el caso de la carne aviar, el consumo per cápita alcanzó en septiembre los 45,8 kilos, siendo apenas un 0.2% inferior al número registrado en septiembre de 2022.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, la única que registró un número negativo fue la carne porcina, que pasó de 16,9 kilos por habitante en septiembre del año pasado, a 16,7 kilos este año. Comparado el promedio acumulado de esos meses, la Secretaría informó una caída de 1.3%.
Sin embargo, para los especialistas este número tampoco sería correcto. “La faena total, contemplando también aquella que se hace en negro, nos da un consumo cercano a los 22 kilos por habitante por año para el mes de septiembre. La diferencia obviamente es lo que se vende en negro. La faena puede haber bajado oficialmente según datos del gobierno, pero en la realidad no bajó, lo que sí se vendió más en negro, que es algo que viene sucediendo hace rato. La carne de cerdo sigue entrando cada vez más en el mercado, en la mesa de los argentinos, por la diferencia que tiene con la carne vacuna”, explicó el analista Juan Ucelli.
Fuente: radiosudamericana.com