Medido en kilos de novillo según el INMAG, la pérdida actual equivale a 81 kilos por cabeza mientras que a igual fecha del año pasado el engorde a corral arrojaba una pérdida de 10.495 pesos, equivalentes -a valores de entonces- a unos 37 kilos de novillo por animal terminado.
Uno de los factores que está impactando en esta ecuación es que el ternero para engorde se ubica en un valor que ronda los 1.300 pesos, lo que significa 25% a 30% por encima del valor del novillito o vaquillona que va a la faena. Esto lo que vuelve poco conveniente la producción a corral.
Sobre esta “foto negativa” del negocio, el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, Fernando Storni, indicó desde el Congreso Federal Ganadero de ROSGAN, que “es necesario ordenar la macro antes de avanzar en lineamientos básicos como pueden ser la comercialización por cortes o las intervenciones a los mercados”, entre otros temas.
Ante la instancia del cambio de Gobierno nacional, “debemos aprovechar esta oportunidad única y cercana de volver a poner estas cuestiones sobre la mesa, sea quien sea el que gane, porque está claro que un cambio debe haber, ya que así no podemos continuar”, expresó el dirigente.
Según Storni, la Mesa de Carnes es una instancia que de consenso que allana el camino a cualquier Gobierno que desee tomar medidas en pos del desarrollo de la cadena.
Preocupa que los animales encerrados puedan acceder al alimento que demanda el proceso a un costo conveniente. “Es una expectativa difícil en cuanto a alimentación, por problemas en la adquisición de maíz, subproductos y derivados, no sólo por la falta de precios que se está dando previo a la elección (valores dolarizados, plazos de pago), sino que existen ya problemas de volumen disponible”, destacó el ejecutivo.
Para Storni, el resultado aún es incierto y seguramente no será el mismo: “puede ser positivo, negativo o neutro, porque evidentemente muchos de los valores con que hoy hacemos este cálculo van a haberse modificado dentro de tres meses, sin contar gastos de estructura y otros costos dolarizados, dependerá de cuánto costará ese novillo gordo para saber cómo será el resultado de la película”.
El presidente de la CAF, al igual que la mayoría de los empresarios del sector, confiesan que no saben qué puede pasar hacia adelante con el mercado interno, teniendo en cuenta que el consumidor podría estar “en una situación sumamente compleja de acá a tres meses, lo cual no traccionaría la demanda, por eso decimos que necesitamos algo de estabilidad”.