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Así avanza la cosecha de manzanas en Europa: tecnología que sustituye a los trabajadores

La mecanización de la cosecha avanza en las explotaciones frutícolas europeas, impulsada por la falta de mano de obra y la necesidad de reducir costos.

Durante décadas, la imagen de la cosecha de manzanas en Europa estuvo asociada a cuadrillas de trabajadores recorriendo las explotaciones frutícolas, escalera en mano, seleccionando uno a uno los frutos. Sin embargo, esa escena tradicional comienza a transformarse aceleradamente. La mecanización de la cosecha, impulsada por la falta de mano de obra, el aumento de los costos y la necesidad de mejorar la eficiencia, gana terreno en los principales países productores del continente.

Uno de los ejemplos más visibles de esta transformación es la cosechadora FELIX/Z, desarrollada por la empresa polaca WEREMCZUK, cuya forma de trabajar ha sorprendido incluso a quienes están habituados a la agricultura moderna. Acoplada a un tractor, la máquina avanza por encima de las hileras de manzanos y, en cuestión de segundos, hace vibrar las ramas mediante cabezales verticales. Las manzanas caen sobre cintas flexibles que las conducen hacia un sistema de limpieza y clasificación, para terminar perfectamente acomodadas en cajas paletizadas listas para su traslado.

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“Con una sola máquina hacemos el trabajo de más de veinte personas en un día normal de cosecha”, explica Piotr Kowalski, productor de manzanas industriales en la región de Mazovia, Polonia. “Antes dependíamos de trabajadores temporales que cada año eran más difíciles de conseguir. Hoy la máquina nos da previsibilidad y control sobre los tiempos”.

Tecnología pensada para explotaciones frutícolas modernas

Desde el punto de vista técnico, estas cosechadoras están diseñadas para plantaciones en espaldera, un sistema de conducción cada vez más común en Europa, que facilita tanto el manejo del cultivo como la mecanización dentro de la explotación frutícola. La FELIX/Z estándar cuenta con dos vibradores verticales, mientras que la versión 4SH incorpora cuatro cabezales de vibración, lo que permite una mayor intensidad y una recolección más rápida, alcanzando rendimientos de hasta 0,8 hectáreas por hora.

Además, los sistemas de recogida evitan que la fruta toque el suelo, reduciendo el riesgo de daños mecánicos, contaminación y pérdidas por podredumbre. “Para manzanas destinadas a la industria —jugos, purés o sidra— el nivel de daño es mínimo y perfectamente aceptable”, señala Claire Martin, ingeniera agrónoma y asesora de explotaciones frutícolas en el sur de Francia.

El modelo con cinta transportadora lateral representa otro avance clave, ya que permite trasladar la fruta limpia directamente a la siguiente fila o a un remolque, reduciendo aún más la necesidad de personal auxiliar y optimizando la logística dentro de la explotación frutícola.

El impacto económico de esta tecnología es uno de sus principales motores de adopción. En muchos países europeos, la mano de obra representa más del 50 % del costo total de la cosecha. La mecanización permite reducir drásticamente ese porcentaje y acortar los tiempos de recolección, algo fundamental en campañas cada vez más ajustadas por el clima.

“En Alemania, los costos laborales han crecido de forma constante, mientras que los precios de la fruta no siempre acompañan”, explica Thomas Becker, productor de manzanas en Renania-Palatinado. “Invertir en una cosechadora fue una decisión estratégica para mantener la rentabilidad de la explotación frutícola”.

¿El fin de la cosecha manual?

Pese a su avance, la cosecha mecanizada no reemplaza por completo al trabajo manual. En el segmento de manzana de mesa de alta calidad, donde la apariencia del fruto es clave, la recolección manual sigue siendo predominante. No obstante, incluso allí se observa una creciente incorporación de plataformas autopropulsadas y ayudas mecánicas que reducen el esfuerzo físico y aumentan la productividad dentro de las explotaciones frutícolas.

Manzana cosecha mecanica 2

Sistemas de vibración, cintas transportadoras y limpieza automática marcan el nuevo estándar de la cosecha de manzanas.

“La mecanización no significa eliminar al trabajador, sino cambiar su rol”, resume Claire Martin. “Menos esfuerzo repetitivo, más control y tareas mejor calificadas”.

Con una producción europea que supera los 11 millones de toneladas anuales, la manzana sigue siendo un pilar de la fruticultura continental. En ese contexto, la cosecha mecanizada ya no se percibe como una curiosidad tecnológica, sino como una herramienta clave para garantizar la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones frutícolas que claramente puede ser un complemento estratégico de la cosecha manual que cuida la alta calidad del fruto que llega a mercados de consumo de altas exigencias.

La escena de cuadrillas interminables recolectando fruta puede no desaparecer del todo, pero en las grandes explotaciones frutícolas europeas, el futuro de la manzana ya avanza al ritmo constante de las máquinas.

Fuente: Campo digital con aportes de Redacción +P.