Cabe recordar que en noviembre del año pasado, el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA) y la Administración General de Aduanas de China (GACC), firmaron los protocolos donde establecieron los requisitos fitosanitarios para la exportación de uva de mesa fresca, sésamo, sorgo y derivados del pescado al gigante asiático. En dicha ocasión se anunció oficialmente la apertura del mercado chino a la uva de mesa brasileña, tras años de negociaciones técnicas y diplomáticas.
La mayor parte de la uva de mesa brasileña se exportará desde los estados de Pernambuco y Bahía. Los huertos, así como las instalaciones de envasado y las de tratamiento en frío, deben cumplir con buenas prácticas agrícolas y estar registrados en el MAPA.
El embajador de China en Brasil, Zhu Qingqiao , destacó que la nueva ruta marítima es parte de la implementación de los acuerdos firmados entre los dos presidentes y representa un movimiento estratégico ante las tensiones actuales en el comercio global. “China y Brasil son dos fuerzas positivas para la estabilidad y la prosperidad mundial. Y seguiremos ampliando y profundizando nuestra cooperación”, afirmó.
Con la nueva conexión, el tiempo de transporte entre China y Brasil podría reducirse en hasta 30 días y los costos logísticos en más de 30%, un cambio significativo para el flujo de fruta fresca brasileña, que requiere una logística ágil y segura, destacó Abrafrutas.
Brasil es uno de los mayores productores mundiales de uva de mesa y busca consolidarse como proveedor en mercados exigentes como el asiático. En 2024 exportó alrededor de 59 mil toneladas de la fruta principalmente a Países Bajos, Estados Unidos y Reino Unido, generando uno US$ 151 millones en ingresos.
Fuente: Portal Fruticola/Cultivar.