El equipo, liderado por Susana Di Masi, trabajó con cinco empresas y ocho plantas de empaque distribuidas entre Vista Alegre y el Valle Medio. Monitorearon dos variedades representativas de la producción regional: la manzana Red Delicious, con muestras tomadas sobre 515 lotes, y la pera Packham's Triumph, sobre 373 lotes.
El seguimiento abarcó desde la cosecha hasta agosto de 2024. Para cada fruto descartado se registraron todas las causas de daño presentes, y se diferenció si la fruta provenía de montes con o sin malla antigranizo, según un documento presentado en el “V Congreso Argentino de Biología y Tecnología Poscosecha”, que se realizó en octubre pasado en Cipolletti.
Lo que el sol y el clima hacen
Entre los factores climáticos, el asoleado es el principal problema. Se trata de un desorden fisiológico provocado por la radiación solar intensa y las altas temperaturas del verano, que queman la piel del fruto, inutilizándolo para la venta en fresco. En pera, el asoleado afecta entre el 8 y el 28% de los frutos según el lote; en manzana, entre el 3 y el 15%.
El rameado —el daño que producen las ramas al rozar la fruta durante su desarrollo, principalmente por efecto del viento— aparece como otro factor relevante, especialmente en pera, donde afecta entre el 9 y el 22% de los frutos.
Por otra parte, la fruta deforme suma entre el 2 y el 10% en pera, y el daño por helada puede llegar al 17% en lotes afectados. En manzana, el granizo registra entre el 1 y el 11% de incidencia, con una variabilidad alta según la temporada y la ubicación del monte.
Lo que el trabajo humano también puede dañar
Los factores de manejo —lo que ocurre durante la cosecha y el manipuleo posterior— pesan tanto o más que el clima. Las heridas son la principal causa de descarte en ambas especies: afectan entre el 20 y el 38% de los frutos en pera, y entre el 19 y el 39% en manzana. Los golpes agregan entre el 7 y el 21% en manzana. La fruta chica —aquella que no alcanza el calibre mínimo exigido por los mercados— representa hasta un 15 o 16% adicional en ambas variedades. En manzana aparece además la fruta madura como causa de descarte, con valores de hasta el 5%.
Manzana galpon 1
Las conclusiones muestran que tanto el ambiente como el manejo postcosecha tienen un impacto decisivo en la calidad final de la fruta.
La malla protege del sol, pero no resuelve todo
Uno de los resultados más concretos del trabajo refiere al efecto de la malla antigranizo sobre la calidad de la fruta. El descarte por asoleado fue notablemente menor en montes con malla: en pera, el 11% versus el 26% en lotes sin cobertura; en manzana, el 6,7% versus el 11,8%. La malla, instalada originalmente para proteger contra el granizo, demuestra así un beneficio adicional relevante al reducir la exposición de los frutos a la radiación directa.
Sin embargo, el estudio también detecta un efecto no deseado y llamativo: en pera, los lotes bajo malla registraron un mayor porcentaje de frutos con heridas respecto de los sin malla —34% versus 18%—. Esto podría atribuirse a las condiciones de trabajo dentro de los montes techados.
Lo cierto es que el trabajo, más allá de los datos puntuales, aporta algo que la región no tenía: una metodología unificada para registrar y comparar las causas de pérdida entre distintas empresas y plantas de empaque. La base de datos resultante integra los valores de ocho empaques y permite, por primera vez, trazar un diagnóstico regional con criterios compartidos.
La investigación fue realizada por Susana Di Masi, Pablo Villarreal, María Dolores Raffo, Jesús del Brio, Jorge Lago, Marcos Tudela, Nadia Aguilar y Miriam Curetti, del INTA EEA Alto Valle. Financiamiento: Proyecto INTA PE I039.
Resultados
Pera: las principales causas por factores climáticos fueron:
• asoleado (8-28%),
• rameado (9-22%),
• fruta deforme (2-10%) y
• daño por helada (0-17%).
Considerando los factores de manejo, fueron:
• fruta chica (0-15%),
• heridas (20-38%) y
• golpes (0-9%).
Manzana: por causas climáticas los valores fueron:
• asoleado (3-15%),
• granizo (1-11%),
• rameado (0-2%).
Por causas de manejo:
• heridas (19-39%),
• golpes (7-21%),
• fruta chica (0-16%),
• fruta madura (0-5%).
Fuente: INTA con aportes de Redacción +P.