La industria estima que en el barco hay cerezas por valor de más de 100 millones de dólares. Varias autoridades chinas están implicadas y se esperan con impaciencia nuevas comunicaciones oficiales. Un paso crítico es el proceso de presentación de reclamaciones, pues muchos miembros de la industria chilena tienen varios contenedores a bordo de este buque Cherry Express. Frutas de Chile ha estado siguiendo de cerca la situación y ha mantenido reuniones con el cónsul y el agregado comercial de ProChile en China para discutir futuros escenarios. Se está a la espera de más información.
El camino de las cerezas
Las pérdidas económicas que registró la carga del buque Maersk Saltoro son históricas. La embarcación salió el 27 de diciembre desde San Antonio (Chile) con más de 1.300 contenedores con cerezas, comprometiéndose a llegar el 15 de enero a las lejanas tierras de China. Por dificultades en sus motores, recién arribó el lunes 17 cerca del mediodía (hora de destino), al puerto de Nansha. Fueron más de 30 días de retraso y esto determinó que la fruta transportada haya llegado a destino en muy malas condiciones de calidad; definidas de forma extraoficial -todavía- por las autoridades chinas como "partidas no aptas para el consumo humano". Pero una vez llegada la carga al puerto de Nansha estuvo (por ahora) otros 10 días varada a la espera de definiciones por parte de las autoridades sanitaria chinas. Son más de 40 días de retaso que lleva la carga.
Según distintas evaluaciones realizadas por el sector privado de la industria de cerezas de Chile, las pérdidas económicas llegarían a los 130 millones de dólares, computando en esta cifra, entre otras variables secundarias, el perjuicio generado ante la imposibilidad de poder vender la fruta, los costos en los que incurrió el transporte marítimo, y la destrucción de las cerezas en destino.
Fuente: Fresh Plaza con aportes de la Redacción de +P.