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Estudió en Cuba, se radicó en el Alto Valle y creó un aceite de nuez que es furor

Un médico catamarqueño radicado en el Alto Valle realiza una investigación sobre el aceite de nuez. Hoy, lo fabrica en Roca bajo su marca Aconquija.

La historia de Valentín Lobo comienza en las tierras productivas de la provincia de Catamarca, el lugar donde nació y crecen algunos de los nogales más nobles del país. Su trayectoria está marcada por un recorrido profesional en la medicina general y una enorme inquietud por los remedios que se realizan en base a ingredientes naturales.

Las vueltas de la vida lo llevaron a radicarse en el Alto Valle, en General Roca, Río Negro, desde donde elabora un aceite de nuez de primera prensada en frío que ya le ha generado muy buenos resultados en sus pacientes, especialmente para afecciones de la piel.

El doctor Lobo tiene una pequeña planta de elaboración de aceite de nuez bajo la marca Aconquija, en honor a la gran cadena montañosa del noroeste argentino, conocida como la sierra del Aconquija, que forma parte de las Sierras Pampeanas y se extiende principalmente entre las provincias de Catamarca y Tucumán.

Con procesos de primera prensada en frío, así se elabora el aceite Aconquija.

De Cuba al Alto Valle

Valentín Lobo llegó al Alto Valle en el 2017, luego de estudiar medicina en Cuba. “Vine directo a Roca, que era donde estaba la mayoría de mis amigos”, cuenta en una entrevista con +P. “Acá había más oportunidades laborales y más posibilidades de que se aceleraran los papeles para la validación del título”, explica.

Como médico, Lobo hizo la especialidad en Medicina General Integral, que lo llevó a conocer a su excompañera cubana, con quien se vino a esta zona. “Nos urgía empezar a trabajar cuanto antes… finalmente ella se fue a Europa y yo me quedé”, asegura.

“Siempre me gustó el sur y sabía que iba a vivir acá”, dice Valentín, que ya tenía en la zona a sus amigos jujeños con los que estudió la carrera en Cuba. “Ellos me dijeron que el mejor lugar es acá, no hay climas extremos y hay trabajo”; por ese motivo vino a General Roca.

Aceite de nuez Aconquija: el remedio natural que el doctor Lobo receta a sus pacientes.

Una búsqueda por lo natural

Una vez en Río Negro, Valentín dice que probó por primera vez las frutas locales como las manzanas y las peras, y que el gusto “era otra cosa”. “Lo que más me gusta de la zona es la naturaleza, los ríos y la ciudad tranquila”, detalla el médico.

Su profesión y su inquietud por lo natural lo llevaron a hacer una búsqueda sencilla “porque quería dar una solución con productos naturales a la problemática que tenía en tiempos de pandemia”, recuerda, donde tanto él como muchos allegados sufrieron de Covid.

“La piel y el cabello me comenzaron a quedar muy frágiles y empecé a perder bastante pelo, así que dije: tiene que haber una forma natural. Luego de investigar bastante, la información adquirida me llevó a probar con el aceite de nuez”, explica el médico que hoy vive y trabaja codo a codo con su emprendimiento.

“Comencé a notar resultados maravillosos en poco tiempo. En mi familia somos productores de aceite de oliva”, asegura Valentín sobre su experiencia previa con los aceites. Así comenzó a investigar en base a prueba y error, y lo probó en pacientes con diabetes. “Sufren mucho de resequedad y en poco tiempo notaron cambios y mejorías… Además, el aceite de nuez evita la caída del cabello y lo fortalece”, dice Valentín mientras muestra fotos de los resultados.

Un producto agroecológico: el aceite de nuez que sana la piel y frena la caída del pelo.

Raíces ancladas en la producción

Valentín Lobo nació en una cuna de productores de Catamarca. Su padre siempre repartía la producción de nueces de la finca entre los familiares, por lo cual siempre tenía un montón de nueces a disposición.

“Al principio fue una producción más rudimentaria y en un principio lo aplicaba en el cuero cabelludo y las manos, que estaban muy resecas por el alcohol en gel”, recuerda el médico generalista. “A partir de ahí seguí con las investigaciones y comencé mi emprendimiento. Mi hermano produce aceite de oliva bajo la marca 'El Aconquija' en la zona de Andalgalá y yo usé la palabra sin el artículo. 'Es un paisaje imponente'”, asegura.

De esta forma empezó a recomendar el aceite a sus pacientes y conocidos, y sus investigaciones continuaron con estudios realizados en Europa e India que mencionaban las propiedades del aceite de nuez. “El hecho de ser médico me permite complementar la producción y la práctica médica”, afirma.

El médico catamarqueño unió las raíces familiares con la salud en el Alto Valle.

El aceite y sus propiedades

Las nueces que usa Valentín para la elaboración del aceite son de la variedad Chandler, cultivadas en forma agroecológica, y todas vienen de Catamarca. Para él, “innovar también es volver la mirada sobre las raíces y nuestra tierra, tomando sus frutos con respeto y dedicación”.

Hoy, el aceite de nuez Aconquija se encuentra en siete provincias y se comercializa por Instagram; aunque tiene en trámite la habilitación nacional, la provincial ya está aprobada. Valentín recorre gran parte de los eventos de productores del Alto Valle para promocionar su producto y explicar sus propiedades al público.

“El impacto es positivo, los resultados son buenos en poco tiempo, la aceptación del público es maravillosa”, asegura el médico catamarqueño que lo utiliza para tratar pacientes con dermatosis y rosácea: “Atenúa muchísimo los síntomas. También se puede consumir y tiene propiedades digestivas”, explica.

Todo esto está en sus raíces y se lo agradece a su padre: “Él creyó en mí desde un primer momento; hace un mes que partió y es lindo volver a las raíces y a esas costumbres familiares. Mi agradecimiento es hacia él”, finaliza al borde de la emoción.