En particular, cerca del 39% de los productos agropecuarios brasileños ya se benefician de arancel cero en territorio europeo. A mediano plazo, el acuerdo prevé la eliminación progresiva de tarifas para aproximadamente el 93% de las exportaciones del Mercosur hacia Europa en un plazo de hasta diez años. Este escenario abre un abanico de oportunidades para el sector frutícola, que ve en el mercado europeo un destino clave para su expansión.
La uva de mesa, protagonista del nuevo escenario comercial
Dentro de este contexto, la uva de mesa se posiciona como una de las grandes protagonistas. El producto no solo cuenta con un fuerte reconocimiento internacional, sino que también ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. En 2025, Brasil exportó más de 62 mil toneladas de uva, lo que representó un incremento del 5,62% en comparación con el año anterior. Estas exportaciones generaron ingresos por 158,7 millones de dólares, consolidando a la uva como una pieza fundamental dentro de la canasta exportadora del país.
La producción de uva en Brasil tiene además un impacto significativo tanto en lo económico como en lo social. El estado de Pernambuco lidera ampliamente la producción nacional con 755,2 mil toneladas, equivalentes al 41,5% del total. Este liderazgo refuerza la importancia del Valle del São Francisco, una región que se ha consolidado como epicentro de la fruticultura exportadora brasileña. En segundo lugar se ubica Río Grande do Sul, con 686,6 mil toneladas (37,7%), destacándose tanto en la producción para consumo en fresco como en el procesamiento industrial.
Europa ya figura entre los principales destinos de la uva brasileña, con mercados estratégicos como Países Bajos, Reino Unido y España. Estos países no solo consumen el producto, sino que también funcionan como plataformas logísticas para su redistribución hacia otros mercados del continente, ampliando así el alcance comercial de la fruta.
La eliminación del arancel mejora significativamente la competitividad de la uva brasileña frente a otros proveedores internacionales, permitiéndole posicionarse con mayor fuerza en un mercado altamente exigente. Este beneficio también podría traducirse en mejores precios y mayores volúmenes de exportación en el corto y mediano plazo.
Más frutas en camino: el impacto a largo plazo del acuerdo
Pero la uva no será la única fruta beneficiada por el acuerdo. Otros productos ya tienen definido un calendario de desgravación arancelaria. La palta, por ejemplo, eliminará su arancel del 4% en un plazo de hasta cuatro años. El limón y la lima, que actualmente enfrentan un arancel del 12,8%, alcanzarán el arancel cero en siete años. En ese mismo período, el melón y la sandía, hoy gravados con un 8,8%, también quedarán libres de tarifas.
manzana chile 2
El nuevo escenario comercial abre oportunidades para la fruticultura brasileña, La manzana también puede ser protagonista.
Por su parte, la manzana, que actualmente tiene un arancel del 10%, verá eliminada esta carga en un plazo de hasta diez años. Estos cambios reflejan una transformación estructural en el comercio agrícola entre ambas regiones, que podría redefinir las dinámicas de competencia y cooperación en el sector.
En suma, la entrada sin aranceles de la uva brasileña a la Unión Europea no solo representa un avance comercial puntual, sino también un indicio del potencial que encierra el Acuerdo UE–Mercosur. A medida que se implementen nuevas fases del tratado, se espera que más productos sigan este camino, consolidando una relación comercial más fluida y beneficiosa para ambas partes.
FUENTE: Portal Frutícola con aportes de Redacción +P.