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Este escenario abre una oportunidad comercial clara para las manzanas provenientes del Hemisferio Sur. Con menos fruta almacenada en Europa, la demanda se sostiene firme, y la oferta argentina puede aprovechar esta ventana para ingresar en un mercado necesitado y con mejores precios finales. La menor presión en góndolas genera condiciones propicias para un valor de venta más alto, beneficiando a productores y exportadores.
A pesar de que algunos países como Dinamarca, Suiza y Reino Unido incrementaron sus existencias, esos aumentos no fueron suficientes para contrarrestar la caída regional generalizada. Italia, aunque se mantiene como el país con mayor volumen en stock (644.835 toneladas), apenas mostró una suba marginal respecto al año anterior.
Peras también en baja
Por su parte, el mercado de la pera también refleja un escenario similar, aunque con una caída aún más pronunciada. Las existencias de pera en Europa, al 1 de abril de 2025, se ubicaron en 162.952 toneladas, un 9,8% menos que las 180.687 toneladas del mismo mes del año anterior. Las bajas más significativas se observaron en España (Cataluña), que redujo su volumen en un 55,1%, pasando de 25.581 toneladas a apenas 11.492. También Polonia, Alemania e Italia registraron disminuciones de 25%, 20,2% y 10.484 toneladas, respectivamente.
En este contexto, la primera pera argentina ya llegó a Europa y se está comercializando con resultados auspiciosos. Si bien aún es temprano para proyectar el impacto total de la campaña, los primeros embarques están encontrando un mercado más receptivo, donde los precios acompañan favorablemente, impulsados por los menores stocks.
Aunque países como Suiza, Reino Unido y Francia experimentaron aumentos interanuales significativos en sus existencias de peras —726,4%, 150,5% y 76,5% respectivamente—, esos crecimientos no lograron compensar la caída generalizada en el resto del continente. Los Países Bajos, si bien continúan siendo el principal país en cuanto a stock de peras, también registraron una disminución del 14%, ubicándose en 94.434 toneladas.
El otro dato positivo es que la variedad Conference de Europa, que es la que puede estar en cámara las doce mese al año y compite con la oferta del Hemisferio sur, muestra un stock de 141.306 toneladas, un 18% más bajo en términos interanuales. Por otra parte, ya no hay Abate en el mercado.
Para Argentina, estos datos representan una coyuntura favorable. La menor competencia en destino y una demanda sostenida pueden traducirse en mejores precios y condiciones de negociación para la fruta fresca nacional. Esta situación también podría servir como un incentivo para fortalecer la logística exportadora, cumplir con los estándares de calidad exigidos por los mercados europeos y consolidar la presencia de la fruta argentina en un contexto de menor oferta.
En definitiva, tanto para manzanas como para peras, las señales desde Europa muestran un escenario de oportunidad que el sector frutícola argentino debe saber capitalizar. Con menor fruta en las cámaras del Viejo Continente, la puerta está abierta para que el Hemisferio Sur gane terreno. ¿Podrá Argentina responder a la altura del desafío y afianzar su posición? El mercado lo está esperando.
Fuente: WAPA.