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Exportaciones de manzanas chinas: récord y retos en un mercado competitivo

Pese a un año irregular, China logró recuperarse en los últimos meses y alcanzar cifras históricas en sus exportaciones de manzanas.

En un contexto internacional marcado por fluctuaciones en la demanda y una creciente competencia global, las exportaciones de manzanas de China durante 2025 evidenciaron una dinámica compleja: una leve caída anual acompañada por una marcada recuperación hacia el cierre del año. Según los datos disponibles, el gigante asiático exportó un total de 962.000 toneladas, lo que representa una disminución interanual del 1,95%. Sin embargo, esta cifra global esconde un comportamiento mucho más dinámico a lo largo de los meses.

El año comenzó con señales positivas. Durante el primer trimestre, aprovechando la tradicional temporada alta, las exportaciones alcanzaron las 273.000 toneladas, lo que implicó un crecimiento del 6,8% respecto al mismo período de 2024. En este tramo inicial, el mercado de Rusia se destacó particularmente, con un incremento del 50% en el valor exportado, alcanzando su mejor desempeño para ese período desde 2019.

Caída estacional

No obstante, el impulso inicial se vio afectado en el segundo trimestre. Factores climáticos, como la temporada de lluvias en el sudeste asiático, redujeron la demanda en mercados clave. A esto se sumó la competencia de las manzanas provenientes de Chile, que impactaron negativamente en la colocación del producto chino. Como resultado, las exportaciones cayeron sostenidamente entre abril y junio, alcanzando en este último mes apenas 40.000 toneladas, el nivel mensual más bajo del año.

El punto de inflexión llegó en el tercer trimestre. En julio, los envíos al exterior crecieron un 34% respecto al mes anterior, marcando el inicio de una recuperación progresiva. Este repunte se consolidó en septiembre, cuando las exportaciones volvieron a mostrar un crecimiento interanual positivo, señal de que el mercado comenzaba a estabilizarse.

El verdadero salto se produjo en el último trimestre del año. En noviembre, las exportaciones alcanzaron las 126.000 toneladas, mientras que en diciembre llegaron a 156.500 toneladas, estableciendo récords mensuales consecutivos. Este fuerte desempeño permitió que el valor total exportado ascendiera a 981 millones de dólares, reflejando la competitividad de la nueva cosecha.

Sin embargo, este crecimiento en volumen estuvo acompañado por una estrategia comercial basada en precios bajos. El precio promedio de exportación se situó en torno a los 1.030 dólares por tonelada, el nivel más bajo en casi seis años. Esta política de “intercambiar volumen por precio” permitió sostener la presencia en mercados sensibles al costo, pero redujo los márgenes de rentabilidad del sector.

Mercados sensibles al precio

En cuanto a la estructura de destinos, los países del sudeste asiático se consolidaron como el principal motor de la demanda. Indonesia, Bangladesh, Filipinas y Vietnam concentraron más del 60% del volumen exportado. Estos mercados, altamente sensibles al precio, favorecieron la colocación de manzanas de segunda calidad, cuyo valor es aproximadamente un 30% inferior al de las producidas en Europa o Estados Unidos. Esta diferencia permitió posicionar al producto chino como una opción de “buena calidad a bajo costo”.

A pesar del repunte observado, el sector enfrenta desafíos significativos. Uno de los principales problemas es el desequilibrio de precios: las manzanas exportadas se venden a valores que representan apenas el 60% del precio de importación, lo que limita la rentabilidad. Además, existen debilidades estructurales en la cadena productiva, especialmente en la clasificación poscosecha, el envasado y la logística de frío, lo que reduce la estandarización del producto.

puerto de china Guangzhou

El crecimiento del cuarto trimestre llevó las exportaciones a niveles récord tras un segundo semestre desafiante.

Otro aspecto crítico es la falta de marcas con reconocimiento internacional. A diferencia de competidores como Nueva Zelanda o Italia, que dominan el segmento premium, China aún no logra construir una identidad fuerte en los mercados globales. A esto se suma la presión competitiva de países como Argentina y Chile, cuyas producciones fuera de temporada continúan ganando terreno.

De cara a 2026, las proyecciones indican estabilidad. Se espera que las exportaciones se mantengan entre 950.000 y 1 millón de toneladas, con un patrón estacional similar: picos en el primer y cuarto trimestre, y niveles más moderados en el resto del año. El sudeste asiático seguirá siendo el principal destino, aunque se prevé un crecimiento en mercados del norte de Asia y Oriente Medio, incluyendo países como Emiratos Árabes Unidos.

En el plano interno, la provincia de Shandong continuará liderando las exportaciones, concentrando más del 50% del total. No obstante, el desafío para el sector será avanzar hacia una mayor sofisticación: mejorar la calidad, fortalecer la marca y reducir la dependencia de estrategias basadas exclusivamente en precios bajos.

La recuperación en forma de “V” demuestra la resiliencia del sector, pero también deja en evidencia que el crecimiento sostenible dependerá de cambios estructurales más profundos.

Fuente: Produce Report con aportes de Redacción +P.