Desde una perspectiva financiera, factores como el auge de las dietas plant-based, el etiquetado limpio y la diversificación de canales (con especial impulso del comercio online) se combinan para robustecer el crecimiento del sector. Además, los segmentos de alimentos y bebidas concentran la mayor parte de los ingresos (casi el 69 %), mientras los productos cosméticos y aceites vegetales emergen como los de mayor tasa de expansión.
Paralelamente, en Argentina el pistacho ha alcanzado precios al consumidor que superan los $100.000 por kilo, siendo apodado “oro verde” y reflejando las dinámicas de escasez, exportación de nicho y prestigio gourmet. Además, la apertura del mercado chino para los frutos secos argentinos —incluyendo nueces, almendras, avellanas y pistachos— representa una ventana estratégica.
¿Nutricionalmente aliados o calorías camufladas?
Según la Fundación Española del Corazón, este alimento incluye "en su composición menos del 50% de agua, tienen un bajo contenido de hidratos de carbono (excepto la castaña) y son ricos en proteínas (10-30%) y grasas (30-60%), especialmente ácidos grasos mono y poliinsaturados. Las nueces contienen ácidos grasos omega 3, precursores de DHA (ácido docosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico)», además de ser ricos en fibra insoluble, hierro, calcio, magnesio, ácido fólico, vitaminas E y B1".
No cabe duda que, existe evidencia científica que respalda su rol positivo en el control del peso y la salud cardiovascular. No obstante, su alta densidad calórica demanda consumo consciente: en exceso, su aporte energético puede perjudicar dietas hipocalóricas y más allá impactar la percepción de “snack saludable”.
Para los analistas financieros y de mercado, este escenario presenta varios desafíos y oportunidades estratégicas:
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Gestión de imagen: comunicar correctamente el valor nutricional sin exagerar su permisividad en términos calóricos.
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Innovación en formatos: apostar por porciones pre-empacadas y envases individuales puede consolidar la confianza del consumidor y elevar el valor agregado.
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Mercados emergentes: con la apertura a China y la valorización del pistacho, Argentina tiene una chance para posicionarse como proveedor premium global.
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Diversificación de aplicaciones: la creciente aplicación en cosméticos y nutracéuticos amplía las fronteras de negocio más allá del consumo directo.
- Conclusión (aprox. 95 palabras)
El mercado global de frutos secos en 2025 revela un sector con fuerte protagonismo económico y nutricional. Si bien funcionan como snacks funcionales, su densidad energética demanda regulación de consumo. Para la industria y los inversores, el verdadero desafío está en equilibrar rendimiento financiero y responsabilidad saludable: innovar en productos y formatos, optimizar cadenas exportadoras (como la apertura en China), y diversificarse hacia sectores adyacentes como cosmética. Solo así los frutos secos podrán desplegar plenamente su potencial económico sin perder credibilidad nutricional ni estratégica.
Fuente: ABC Bienestar y redacción +P