En la temporada actual, Irán ha capitalizado los elevados precios mundiales de las manzanas, aumentando sus exportaciones en un 30% con respecto a la temporada anterior. Específicamente, desde agosto de 2023 hasta enero de 2024, Irán exportó más de 437.000 toneladas de manzanas.
Es probable que el arancel recién introducido precipite una caída drástica en los volúmenes de exportación, dado que las manzanas iraníes ya se comercializan como asequibles. Los productores y mayoristas están acostumbrados a obtener modestos ingresos por kilogramo de manzanas almacenadas. Con el nuevo arancel, se restarán del precio de venta entre 12 y 15 centavos adicionales por kilogramo, lo que hará que las exportaciones sean económicamente inviables, salvo aquellas que se encuentren en el rango de precios superiores. Este escenario supone que los precios del mercado global se mantienen estables.
El estatus de Irán como uno de los cuatro principales exportadores mundiales de manzanas, junto con Italia, China y Polonia, significa que su salida del mercado podría influir significativamente en los precios de la fruta. Este hecho supone una noticia positiva para países como Moldavia y Ucrania, que todavía albergan manzanas de la cosecha de 2023 de calidad exportable.
Los principales mercados del año pasado para las manzanas iraníes fueron Irak, India, Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos. En particular, las exportaciones a Turkmenistán y Uzbekistán fueron sustanciales; este último aumentó casi 37 veces con respecto a la temporada anterior.
Fuente: EastFruit