Tal como se observa en el gráfico adjunto, la industria se encuentra en sus niveles mínimos de comercio, lejos de los 22.000 pallets exportados en los primeros cinco meses de la temporada 2007. En ese entonces, existían en la región una decena empresas exportadoras de jugos concentrados, las que fueron quedando en el camino, producto de las crisis económicas recurrentes que existieron en el país desde esa fecha hasta la actualidad. Parte de otra historia del Valle de Río Negro y Neuquén.
Los datos de la actualidad
El informe de la TPPN remarca que del total exportado en esta primera parte de la presente temporada, cerca del 35% corresponde a jugo concentrado de manzana y el restante 65% fue -casi en su totalidad- de concentrado de pera. El único barco de carga, denominado Ice River, partió del puerto de SAE la primera semana de mayo. “La industria continua complicada. El mercado de los Estados Unidos está bajo la presión de la oferta del jugo chino que, pese a tener este año menos producción, mantiene deprimidos los precios en este destino”, confió una fuente del sector que prefirió mantenerse en el anonimato.
Según datos del Departamento de Estado de los Estados Unidos (USDA) los valores de la mercadería puesta en destino(CIF) del concentrado de pera y manzana en esta temporada se los ubica levemente por debajo del año anterior.
En relación al precio de compra de la fruta en el mercado local, desde la industria señalaron que se pagó a los productores, en términos absolutos, valores similares a los del año pasado. Pero esto en términos reales significa que fueron mucho menores, teniendo en cuenta los niveles de inflación que se registraron en los últimos meses.
“El año pasado se pago un precio exorbitante, ni hablar de lo que fue la postemporada, números que no cerraban para la industria de concentrados, pero sí para las sidreras que llegaron a abonar hasta 60 pesos el kilo, valores similares a los que se pagaba por la fruta en fresco”, destacó la fuente.
Este año, un relevamiento realizado por +P, da cuenta de que en temporada la pera se abonó 20/25 pesos por kilo mientras que la manzana llegó hasta los 30 pesos por kilo. Ahora en postemporada, los números se elevaron hasta los 50 pesos por kilo que, en términos reales, siguen lejos de los valores que la industria y las sidreras llegaron a pagar durante esta misma fecha del año pasado.