“Hay que blanquear esa situación, porque hoy los rendimientos no son los mismos. El sector hizo el sacrificio, se mejoraron los rendimientos, pero es muy difícil discutir con parámetros de hace más de 30 años”, dijo el dirigente. Dentro de estas negociaciones, Hernández argumentó que “no veo al Estado que esté buscando una solución, porque en este caso, quien debería relegar un porcentaje?”, se preguntó, tras lo cual afirmó que “ni los empleados ni los productores son culpables de esta situación”. Para sustentar su posición, indicó que “el aumento de los costos se nota cada vez más” y que los números que se manejan en paritaria “están por encima de los costos habituales de recolección”.
“Creo que la cosa no pasa porque alguno, ya sea el chacarero o el empleado se funda, sino porque el gobierno dé alguna señal de bajar los costos”, analizó, y puso como ejemplo que “hoy por cada dos sueldos, tenemos que pagar otro que se lo lleva el Estado”, en relación a que, por cada salario, el empleador debe además hacer aportes que representan el 49,8% del salario de bolsillo del trabajador. “Es una locura”, acotó.
Por eso una de sus conclusiones, luego de la última reunión que también pasó a cuarto intermedio, es que “si no hay algún alivio desde Nación, alguien sale dañado” y se lamentó que no ve señales por parte de las autoridades de resignar ningún porcentaje de sus ingresos. “Espero que no quieran cerrar un número sólo a costilla de nosotros”.
Por ultimo aclaró que “nadie quiere el conflicto, es más, hay un ambiente de buscar una solución”, y eso explica en parte la cautela con la cual se están manejando las partes.
Paritarias en galpones, más lejos
Por el lado de las negociaciones que llevan adelante los empresarios nucleados en la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) y el sindicato de obreros y empleados de la fruta, las partes parecen estar más lejos de un acuerdo. El secretario general Marcos Bielda informó a sus afiliados que “la CAFI sigue con una oferta muy baja con relación a la realidad y la inflación interanual. La oferta (de aumento salarial), es del 93% aproximadamente, que sería el monto bruto para un embalador de 1.450.323 pesos”. Ante este ofrecimiento, adelantó que “rechazamos rotundamente la propuesta”.
Según trascendió, los trabajadores del empaque están solicitando un incremento de salarios y de productividad similar al de la inflación que se produjo en 2024, que se ubicó en el 117,8 %. Por su parte, la CAFI, estaría ofreciendo un 93 % de actualización salarial. Por lo pronto, desde esta central sindical se han declarado en “alerta y movilización”, y los secretarios generales acordaron que no van a firmar nada por debajo de los indicadores inflacionarios del INDEC.