En cuanto a las peras, una nueva caída de las previsiones en Italia, España, Bélgica y los Países Bajos dará lugar a una cosecha menor, incluso inferior a la de 2021. Se espera que la cosecha final de pera se sitúe en torno a 1,65 millones de toneladas, alrededor de un 6% por debajo de la previsión inicial y del 17% cuando se lo compara con los volúmenes de la temporada pasada.
Desde WAPA destacan que la estimación inicial se publica durante la conferencia Prognosfruit en agosto, cuando la cosecha está a punto de comenzar. La cosecha aún puede verse afectada por factores naturales y climáticos hasta finales de octubre, con un impacto positivo o negativo en la cantidad y calidad de la cosecha. Históricamente, estos ajustes de pronóstico representaron pequeñas variaciones porcentuales, señala el organismo en un comunicado.
Este nuevo contexto sin dudas beneficia a la oferta del hemisferio sur, que incluye a las exportaciones de peras y manzanas de los Valle de Río Negro y Neuquén hacia este destino, teniendo en cuenta que existirá una menor oferta disponible a partir de febrero del 2024, que es cuando llega la fruta de estación a este mercado. Pero mucho de este positivo escenario va a estar condicionado por el consumo que pueda impulsar la limpieza del mercado de fruta local antes de febrero.
Datos económicos originados en Bruselas, no terminan de acompañar este contexto. Muchos son los países del viejo continente que todavía no pueden recomponer su consumo pre pandemia, producto, fundamentalmente, de la inflación que terminó afectando los salarios de los trabajadores.
Volviendo a la oferta de pomáceas en la Unión Europea, las primeras actualizaciones de la red de asociaciones productoras nacionales de Prognosfruit indican que las condiciones relacionadas con el cambio climático afectaron negativamente a la cosecha en las semanas posteriores a la publicación de las estimaciones originales.
Los estragos climáticos incluyeron sequías, inundaciones, granizo, noches cálidas y un mayor riesgo de plagas en toda la UE. En otros casos, las lluvias y las noches más frías han impactado positivamente el desarrollo del tamaño y la coloración respectivamente en algunas regiones productoras.
Las primeras estimaciones de manzanas de la UE, publicadas el 3 de agosto, indicaron una disminución interanual del 3,3% hasta un total de 11.410.681 toneladas. En cuanto a las peras, se estima que la cosecha de la UE disminuirá un 12,9% respecto a la del año pasado, con un total de 1.745.632 toneladas.