Mientras muchos intentan entender por qué las abejas desaparecen y buscan posibles soluciones, otros transitan caminos que parecen haber salido de libros de ciencia ficción.
Robobee
Así llegamos al tema central de este artículo porque el Laboratorio de Microrrobots de la Universidad de Harvard trabaja desde hace casi dos décadas en un proyecto conocido como RoboBee. Se trata de un robot de diminuto tamaño, que es capaz de levantar el vuelo. Eso sí, la fuente de alimentación permanece unida a él mediante un cable, por el cual también se realiza el control.
Inspirado en la biología de un insecto, con un par de alas milimétricas, cuenta con una anatomía robótica capaz de hacer mover las alas 120 veces por segundo. Es un reto crear un vehículo tan reducido, hacerlo autónomo, y que encima pueda llevar algo de carga adicional.
"Es el primer microrobot que puede realizar movimientos en ambientes complejos", dijo Yufeng Chen, del Wyss Institute y graduado del Laboratorio de Microrobótica de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de Harvard.
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RoboBee está inspirado en la biología de un insecto. Foto: Universidad de Harvard.
Pendientes
Los investigadores consideran que siguiendo la línea de desarrollo, en unos diez o quince años, este tipo de robots podrían artificialmente realizar el proceso de polinización en campos de cultivo, y asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos.
La realidad es que los RoboBees no son ahora una solución viable tecnológicamente, tienen que pasar a ser autónomos en muchos sentidos: baterías, control, o la comunicación con el resto de robots. En la actualidad trabajan con modelos más grandes, con baterías y tecnología que les permita trabajar en otros campos, como la coordinación del "enjambre".
El invento es especialmente significativo si se tiene en cuenta que la mortalidad de los insectos polinizadores, de los que depende la mayoría de los cultivos, aumenta cada año sin que se sepan las causas.
Este fenómeno ya es global, especialmente en los países con una agricultura muy desarrollada, y han hecho que muchos científicos alerten de los efectos de un mundo sin abejas. Alerten y avancen en alternativas (por lo menos, curiosas) como RoboBee.