El acto fue encabezado por el gobernador Alberto Weretilneck y el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe. Asistieron además el ministro de Desarrollo Productivo y Económico, Carlos Banacloy; el secretario de Fruticultura, Facundo Fernández; el presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, y presidentes de distintas cámaras de fruticultores.
La nueva herramienta del CFI contempla un plazo de devolución de hasta 60 meses, con 24 meses de gracia y tasas preferenciales.
Weretilneck remarcó que la protección de la producción no solo evita el daño, sino que "también mejora la calidad" de la fruta rionegrina, y convocó a las cámaras y entidades del sector a "ser voceros de estas herramientas". Sostuvo que el granizo "es algo que llegó para quedarse" y que, por eso, la respuesta del Estado "tiene que ser de carácter permanente".
El financiamiento ofrecido por el CFI se enmarca dentro del Programa Federal de Gestión Energética y Ambiental para Pymes. Dentro de ese programa conviven distintas líneas de trabajo —paneles solares, parques solares comunitarios, diagnóstico ambiental integral— y a ellas se suma ahora, con fuerza propia, la de mallas antigranizo. Ya se anuncian, además, dos incorporaciones futuras: gestión de efluentes y eficiencia energética.
Autoridades provinciales y del CFI detallaron los alcances de los créditos destinados a la instalación de mallas antigranizo.
Cómo funciona el acceso al crédito
El camino hacia el financiamiento no arranca con el pedido de un préstamo, sino con una etapa previa de asistencia técnica gratuita. Un gestor visita el establecimiento y releva tres aspectos centrales: la caracterización general del lugar —tipo de cultivo y superficie—, los datos productivos y económicos —rendimiento y destino de la producción— y el riesgo climático específico de la chacra, que incluye los antecedentes de granizo, las pérdidas ya registradas y la cobertura antigranizo existente, si la hay.
Con esa información se elabora un Informe de Asistencia Técnica, que funciona como el respaldo formal de todo el proceso. El documento reúne el diagnóstico del establecimiento, una estimación del riesgo económico, la evaluación de viabilidad de la inversión propuesta y una serie de recomendaciones técnicas, y es, en los hechos, la puerta de entrada al financiamiento.
Alberto Weretilneck junto a los representantes de las cámaras frutícolas durante la presentación de la nueva línea de financiamiento.
Los números del crédito
La línea permite financiar hasta 500 millones de pesos por productor y ofrece dos alternativas de tasa: una fija, del 16,8% anual, o una variable, equivalente a TAMAR más 2 puntos porcentuales. El plazo máximo es de 60 meses, con 24 meses de gracia incluidos, lo que en la práctica separa el esquema en dos tramos: los años 1 y 2, correspondientes al período de gracia, y los años 3 al 5, cuando comienza la devolución del capital.
El financiamiento cubre el 80% de la inversión y puede destinarse a obras civiles, bienes de capital y capital de trabajo. Pueden acceder las empresas que ya estén participando de los Programas de Abordaje Integral o, puntualmente, del programa de Malla Antigranizo.
Los créditos otorgan hasta 500 millones de pesos por establecimiento con el fin de proteger la fruta frente a eventos climáticos severos.
Cómo inscribirse
La inscripción se realiza a través de un formulario al que se accede escaneando un código QR provisto en el material de difusión de la jornada. Allí se cargan los datos del establecimiento —CUIT, razón social y ubicación—, la superficie productiva en hectáreas y los datos de contacto del responsable. Según estimaron los organizadores, completar ese primer formulario demanda entre 3 y 5 minutos.
QR para acceder a la inscripción.
Hay 120 interesados
El presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, reconoció que había más de 120 productores que se habían inscripto en la convocatoria que lanzó su organización hace unos dos meses.
“Es oportuno este financiamiento, porque no habíamos tenido una línea de esta magnitud. Los financiamientos que había, el productor no podía llegar porque eran a plazos muy cortos”, comentó el dirigente.
Consideró que, ya efectuadas las presentaciones por parte del Banco Patagonia y por parte de los funcionarios del CFI, “es fundamental que el productor avance lo más rápido posible para que, de esta manera, esta temporada ya haya productores que puedan utilizar la línea de financiamiento y tener la malla colocada”.
FUENTE: Redacción +P