En ese momento se definió un área reglamentada en un radio de 7,2 kilómetros alrededor del foco de detección de la plaga, con el objetivo de evitar su dispersión y ofrecer las garantías necesarias a los mercados de destino de la producción regional.
Durante estos meses se aplicaron diversas medidas fitosanitarias en dicha área, entre las que se destacan: la trazabilidad de productos regulados, densificación de la red de trampeo, incremento de la toma de muestras de frutos en terreno y revisión de las mismas en laboratorio, intensificación de los controles culturales y mecánicos, todo esto combinado con aplicación de la Técnica de Insecto Estéril (TIE).
Todo concluye al fin
Tras cumplimentarse lo exigido por la normativa vigente y luego de comprobar la ausencia de ejemplares fértiles de Ceratitis capitata durante un período de tiempo medido en grados-día (que representa el calor acumulado en un período de tiempo, vinculado a la velocidad de desarrollo y ciclo de vida de los insectos), el Senasa determinó que la plaga fue erradicada y dispuso finalizar la emergencia.
Con estas acciones el Senasa defiende el patrimonio fitosanitario de la región, que impacta positivamente tanto en la sanidad y calidad de la producción como en las ventajas para su comercialización en los mercados más exigentes.
Fuente: Senasa