"El mercado interno es muy complicado para la pera. Primero, no hay hábito de consumo sobre este tipo de fruta. Y en segundo término tenemos muchos problemas de conservación", destaca un operador del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) al ser consultado por esta baja de ventas.
Los precios minoristas en las principales cadenas de supermercados de Ciudad de Buenos Aires (CABA) y Gran Buenos Aires (GBA) muestran valores de peras muy bajos para esta altura del año. "Se pueden ver ofertas en 600 y 700 pesos el kilo por una pera de calidad media a buena...pero no hay demanda", agregó la fuente consultada. Por supuesto que existen nichos de mercado que, por alta calidad y el paraguas que genera la marca, la pera cotiza en un piso de 2.000 pesos el kilo, pero es un volumen marginal el que logra estos valores.
Y pese a que las empresas no logran rentabilidad en el mercado interno, siguen trabajando para abastecerlo. De ahí que mantiene su importancia como destino final de consumo.
En el gráfico adjunto, tomando los datos oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), se observa con claridad que en la presente temporada el destino ganador fue la exportación, que absorbió en estos primeros cinco meses de 2024 el 50% del total de la cosecha comercial del sistema, mientras que quienes cedieron espacios en esta matriz fueron el mercado interno y la industria.
Pero si el mercado interno no es negocio para las empresas, ¿Por qué siguen enviando fruta hacia este destino? Consultados varios empresarios regionales, la mayor parte coincide en dar dos respuestas específicas.
- Mantener la escala en los galpones de empaque. Si no se trabaja esa fruta, los costos fijos de las empresas aumentan considerablemente. Es una cuestión de evaluar las menores pérdidas que se puedan lograr.
- Presencia. Si bien, en muchos casos, no es rentable la pera en el mercado interno, tiene que estar presente en las góndolas. En general las empresas regionales comercializan las peras y manzanas unidas en las operaciones.
Pese a que en esta temporada se pagó relativamente bien la pera destinada a industria, existe un elevado stock de concentrado en la región con este tipo de producto. De ahí que no pocos fueron los que arriesgaron mantener el mercado interno activo a la espera de alguna mejora para el segundo semestre, escenario que probablemente no se de.