Acorralados: ganaderos abandonan las ovejas y apuestan al vacuno en zonas extremas de la Patagonia
La sequía, los depredadores y la falta de mano de obra empujan a los productores a salir de la crisis y cambiar su modelo productivo en Río Negro.
Acorralados por la sequía y los predadores, productores ganaderos de Río Negro han comenzado la trabajosa transición del ovino al vacuno en los áridos parajes de la región sur. Por iniciativa propia, piden ayuda y se embarcan en las prácticas del destete precoz, que tiene tres beneficios: vender los terneros para garantizar ingresos, mejorar el estado corporal de las vacas al sacarle el ternero a poco de parir y fomentar el arraigo en lugares donde ya no se consigue mano de obra para las tareas rurales.
Pablo Cascardo es veterinario y técnico del Programa Ganadero Ovino de Río Negro y está convencido de que, para algunos campos, “sin suplementación estratégica no hay futuro”; por eso se reúne con productores, como hace pocos días en la localidad de El Cuy, donde 12 ganaderos acudieron a un encuentro en el que se dieron detalles de un financiamiento especial de la provincia para la compra de alimento.
Un poco más allá, en campos aledaños a Valcheta y Ramos Mexía, existen otros 17 productores que iniciaron el mismo proceso y tienen un seguimiento de técnicos del INTA, que ya comenzaron a medir algunos resultados. Por ejemplo, la preñez pasó de 40 % a 70 %. Esto es que, de cada 10 vacas criadas a campo tradicional, solo 4 quedaban preñadas y ahora, con el destete, son 7.
Sostienen que los terneros pueden alcanzar 200 kg en 90 días y se puede hacer la comercialización a los 11 meses, todo con una menor presión sobre los pastizales. Según se destacó desde el INTA Valle Inferior, “con el acompañamiento técnico, el destete precoz se consolida como una herramienta clave para una ganadería más eficiente y sostenible”.
Según reveló Cascardo luego del encuentro con los productores en El Cuy, la provincia otorga hasta 2 millones de pesos por productor, a devolver en 4 cuotas semestrales. Esta herramienta les permite poner en marcha el proceso del destete, por el cual se le retira a la madre el ternero cuando pesa en torno a los 90 kilos y se lo lleva hasta los 130 o 140 kilos. De ahí, se lo comercializa en los engordes o feedlots del Alto Valle, donde esa categoría de animal tiene alta demanda.
Apenas subsistencia
La transición es lenta y la llevan adelante “productores de subsistencia”, explica este técnico que recorre campos desde el río Colorado hacia el sur. “El golpe fuerte fue la sequía de 2007 y de 2008”, recuerda como punto de inflexión para el retroceso de la ganadería ovina. Algunos comenzaron a volcarse al ganado bovino, pero “no estaba la tecnología innovadora en alimentos como existe en la actualidad”.
En ese entonces, algunos pasaron a tener también yeguarizos como alternativa, “pero el puma es especialista en potrillos”; por eso, la última opción que va quedando es cambiar al vacuno, aunque ello implica una adaptación en los hábitos que tenían en el manejo de los rodeos.
“Los productores nos hacen notar que, con las ovejas, los ciclos son más cortos (zafra de lana y ‘cosecha’ de corderos a fin de año), pero además les digo que, con el vacuno, haciendo destete, son esclavos por 60 a 90 días, porque el animal come dos veces por día y también hay que garantizarle el agua”, aclara Cascardo.
Pablo cascale ganaderia
“Sin suplementación estratégica no hay futuro”, advierte el veterinario Pablo Cascardo, mientras productores adoptan el destete precoz para sostener la actividad.
Los productores deben adaptar instalaciones, cortar tambores para hacer comederos y pensar en la posterior comercialización. Los interesados en sumarse tienen, en promedio, 15 animales cada uno, pero el cambio tiene sus consecuencias positivas. Una de ellas es mejorar la tasa de preñez de las vacas, porque, si están flacas, no tienen cría. Al sacarle el ternero y dejar de alimentarlo, con el poco pasto existente, logran recuperar peso y entrar en buenas condiciones al próximo ciclo reproductivo. “Ese es uno de los efectos que no se ven en lo inmediato”, destaca este veterinario que, de los campos de El Cuy, pasa a asesorar a productores que hacen vacunos en chacras del Alto Valle.
Para no abandonar
“Es gente que se queda en el campo y nuestra meta es que los campos se mantengan productivos”, porque la contracara es tierra de nadie, y son esos campos abandonados los que fomentan la proliferación de los predadores habituales.
“La mejor opción es el destete”, para lo cual el ganadero debe hacer una base de fibra (alfalfa), sobre la cual colocar los suplementos dietarios, porque “el animal, desde el nacimiento, lo que conoce es el pasto”. En estos establecimientos, a pesar de no ser la opción más eficiente, sigue teniendo preponderancia el fardo por sobre el rollo, que pesa 400 kilos y, para una persona sola, se hace difícil su manipulación.
Los técnicos de la provincia, además de asesorar en el manejo y en la alimentación, también tienen como premisa facilitar los trámites a estos pequeños productores. “Estamos trabajando para que todo les sea lo más simple posible”, lo cual incluye bajar requisitos burocráticos.
Características del crédito:
-Monto máximo por productor: 2.250.000 pesos.
-Condiciones: en pesos, hasta 15.000 pesos por animal a suplementar.