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Adiós al asado barato: El kilo vivo subió 20% y esperan más aumentos

El precio internacional de la carne hace que los exportadores vendan todo, incluso el asado con hueso. La carne que viene del norte, ahora, “está carísima”.

El precio del kilo vivo de hacienda, de unos estables 3.700 pesos en los que se mantuvo durante unos 60 días, saltó un 10% para ubicarse en los 4.000 pesos. Esos eran los precios de fines de octubre, pero en los últimos 20 días pasó de 4.000 a 4.400 pesos, ganando otro 10%. Los analistas sostienen que los precios al mostrador treparán de manera muy notoria, en especial para las fiestas, por “un combo” de factores que aleja de los consumidores el sueño de la carne barata, que resurgió tras la apertura de la barrera sanitaria en junio de este año.

Las estimaciones de precios “para pocos” se basan en que, por un lado, hay más demanda de los “feedloteros” y matarifes, la cual no se logra cubrir por parte de los ganaderos de la región.

Por otro lado, y como factor más determinante, la eliminación total de las retenciones a las exportaciones de carne entre el 23 de septiembre y el 31 de octubre pasado llevó a tal extremo la presión de los exportadores sobre el mercado de hacienda, que los novillos para consumo interno de 400 kilos fueron comprados por los mismos exportadores, vueltos a los feedlot, para llevarlos a los 500 kilos.

Y si bien volvieron las retenciones del 5%, la subida de precios internacionales de la carne (especialmente la vacuna, con un +15% interanual en octubre de 2025 y once meses consecutivos de subidas) no le ha quitado ímpetu a las ventas al exterior.

Sergio “Checho” Prieto (de la consignataria Prieto y Vita) aseguró que “las medidas de Milei han despertado a un gigante dormido”, en referencia a la ganadería nacional, aunque aún no asoma un plan claro para recuperar el stock bovino, que aún arrastra la pérdida de 10 millones de cabezas (se pasó de 58,8 a 48,9 millones de cabezas) ocurrida entre 2008 y 2011. En la actualidad, los 51,8 millones de cabezas ni siquiera igualan los registros de 2008.

Por lo pronto, en la región, “la oferta de animales se redujo considerablemente, y aunque siempre es normal en esta época del año, ahora es mayor porque se ha ido mucho ternero a mitad de año”. Como consecuencia del mismo combo (a lo que se suma el factor inundaciones en el sur de la provincia de Buenos Aires, donde están radicados varios de los frigoríficos abastecedores de carne del Alto Valle), “todo lo que venía del norte, que podía hacer un poco de amortiguador de los precios patagónicos, hoy está carísimo”, ya sean pulpas o asado.

ganadería choele

El encarecimiento de la hacienda y la menor oferta anticipan un verano con bolsillos más ajustados.

Prieto reconoce que “no estamos preparados para abastecer la exportación y el mercado interno al mismo tiempo”, y en ese contexto surgieron las nuevas variables que alientan las exportaciones.

Y si bien el kilo vivo del animal terminado se ubica en torno a los 4.400 pesos, el kilo del animal sin terminar (invernada), que es el que tienen los ganaderos en sus campos de secano —a lo sumo con alguna suplementación—, se disparó a los 6.000 pesos. Por eso, cuando en dos meses esos animales estén terminados, el precio de la carne será incierto, pero mucho más elevado que en la actualidad.

¡Chau asado!

“La exportación hoy no tiene límite, porque no es Cuota Hilton, que te iba el quince por ciento del animal y el resto quedaba para el mercado interno. Ahora se llevan todos los cortes. Se llevan el cien por ciento del animal. Antes quedaba el famoso asado, que era un excedente de exportación, pero ahora se va todo”, aseguró Prieto.

Y las estadísticas lo amparan, porque solo en el mes de julio fueron despachadas a China 15.000 toneladas de carne con hueso (el 70% congelada), por un total de 32,23 millones de dólares. También hay cortes con hueso con certificación kosher que están saliendo para Israel, que representa el 8% del mercado externo de las carnes argentinas.

La posibilidad de exportar carne con hueso está vigente desde el 1.º de enero de 2024, porque el 31 de diciembre de 2023 caducó el decreto 911/2021 impuesto por el gobierno de Alberto Fernández para preservar el mercado interno, el cual restringía ventas al exterior de cortes con hueso.

A partir de ese momento se habilitó la exportación de “reses enteras, medias reses, cuarto delantero con hueso, cuarto trasero con hueso, medias reses incompletas con hueso y cuartos delanteros incompletos con hueso”. En la medida, el SENASA aclaró que “también se podrán enviar al exterior los siguientes cortes preferidos (frescos, enfriados o congelados): asado con o sin hueso; falda; matambre; tapa de asado; nalga; paleta y vacío”.

Sobre esa liberación pende el reciente acuerdo comercial con Estados Unidos, que posibilita pasar de 20.000 a 80.000 toneladas las exportaciones de carne a aquel país. Un elemento más de presión sobre los precios al mostrador.

“Ahora sí se va a poner complicado, y se va a poner más complicado en la Patagonia”, resumió el consignatario consultado, quien consideró que la relación entre oferta de animales y demanda en el mercado del norte de la Patagonia “hoy está desbalanceada totalmente”, en parte porque a los pequeños encierres o a los productores de la zona de secano “les conviene vender la invernada a seis mil pesos y no esperar, seguir dando comida, para engordarlo y vender a cuatro mil cuatrocientos pesos. Es muy clarita la cuenta”.

ganadería stock

Con menos animales para faena y un mercado tensionado, los consumidores vuelven a quedar atrás.

Lo cierto es que “este será un año bisagra” para la ganadería regional, que se viene consolidando a partir de la ampliación de las áreas bajo riego destinadas a pasturas. De todos modos, ese paulatino crecimiento del sector va más lento que la dinámica misma del mercado regional, influenciado por la permanente radicación en el área aledaña a Neuquén de más familias, que llegan atraídas por las oportunidades laborales que surgen en los yacimientos de Vaca Muerta.

Pájaro en mano

El “veranito” de la ganadería, para algunos analistas consultados, no deja de ser una oportunidad para retener vientres y aumentar el stock, pero aún la incertidumbre política no se disipa del todo, y eso explica algunas decisiones cortoplacistas.

Desde +P consultamos sobre esta coyuntura a José Antonio Álvarez, más conocido como “Bumper Crop” en la red X, quien desde su rol de productor agropecuario se hizo “influencer” en materia productiva. Es además uno de los 24 integrantes del Consejo de la Libertad, encargado de sugerir y activar las reformas económicas que lleva adelante el gobierno.

Sobre la venta de la invernada por parte de los productores, sin esperar a terminar el animal, indicó que “es entendible que apliquen lo de pájaro en mano, tenemos mucho historial de cambios en la Argentina”.

También abordó lo que ocurre con la aceleración de los precios, por el momento en los corrales, y destacó que “lo deseable sería que las mejores condiciones de precio prevalecieran en el tiempo, y que eso, además, pueda representar una señal para retener vientres, mejorar el porcentaje de destete, ampliar el stock y también para elevar el peso promedio de faena, que en Argentina es muy bajo”. De todas maneras, analizó el “riesgo país” interno, al comentar que “entiendo que muchos productores aprovechan para cobrar caro y vender, por la incertidumbre que siempre reina”.

Fuente: Redacción +P.