El 4 de diciembre se denunció otra sospecha en Viedma, cuyo campo también fue intervenido y se aplicó el protocolo enviando los funcionarios del SENASA las muestras pertinentes al laboratorio.
En la localidad de Belisle la noche del 5 de diciembre murió un equino con todos los síntomas del caso. Fuentes del organismo aseguran que ya esta aplicado el protocolo correspondiente para la explotación en cuestión. También se denunció una sospecha en un frigorífico rionegrino, pero esta fue descartada.
En un campo de Valle Azul ayer se dio a conocer la posibilidad de que un equino tenga la enfermedad en función de lo síntomas que presenta.
Encefalomielitis equina, desbordada
La falta de vacunas en todo el país para poder contener la enfermedad, conspira con un buen control del virus, que tiene la característica de esparcirse con mucha rapidez.
Desde el organismo sanitario nacional autorizaron a los veterinarios privados acreditados en enfermedades equinas para que puedan declarar la sospecha de la presencia de la enfermedad, lo que hasta ayer solo lo podían hacer los profesionales del SENASA. “La situación nos está desbordando de ahí que ampliamos ahora esta posibilidad”, confiaron desde el organismo.
Los síntomas de la enfermedad pueden incluir la aparición súbita de fiebre, escalofríos y dolores musculares o articulares. Los casos con enfermedad grave pueden comenzar con fiebre, vómitos, que pueden progresar a desorientación, convulsiones y coma.
Dentro de las encefalomielitis equinas existen Este, Oeste y Venezuela. Estas son enfermedades exóticas para el país, siendo el último registro oficial de Encefalomielitis del Oeste (EEO) en 1988. La Encefalomielitis Equina Venezolana (EEV) nunca estuvo presente en nuestro país y así se declara ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
La tasa de letalidad (el porcentaje de equinos muertos sobre los que se enferman) puede llegar al 90 por ciento para EEE y entre 20 a 30 por ciento para EEO, el resto puede convalecer y quedar con secuelas en algunos casos. En el caso de la EEV, la tasa de letalidad es muy variable, del 40 a 90 por ciento. También pueden quedar secuelas en los equinos que convalecen.
Esta enfermedad viral se transmite de las aves a los mosquitos, y éstos a su vez infectan a los equinos y seres humanos. El período de incubación de la enfermedad -es decir el tiempo que pasa desde la infección hasta que aparecen los signos clínicos- es de 5 a 14 días.