De hecho, estas son las únicas zonas libres de enfermedades de salmónidos en el país que están reconocidas. Esta condición sanitaria, ofrece al sector de la producción acuícola comercial una serie de ventajas competitivas y comparativas, entre ellos el posicionamiento los mercados internacionales más exigentes, ya que la producción se realiza sin la aplicación de medicamentos.
De la condición a la exportación
Esta condición sanitaria facilita la obtención de carne de alta calidad y con un valor agregado significativo, al permitir la implementación de un sistema de producción libre de antimicrobianos y vacunas. Esto promueve el interés de otros países en adquirir mercancías premium –trucha arco iris y material genético- producidas en la zona libre.
Precisamente, a lo largo del 2024, la región exportó aproximadamente 3.500 toneladas de carne de trucha arco iris, cuyos principales destinos fueron Chile, Estados Unidos, Canadá y, en menor medida, Brasil, Georgia y Tailandia.
El documento de autodeclaración es un avance estratégico que beneficia y fortalece a la acuicultura nacional, permitiéndole establecer nuevos vínculos comerciales con países o bloques compradores que, actualmente, pueden acceder a la información publicada por la OMSA para iniciar el proceso de reconocimiento del estatus sanitario alcanzado.
Autodeclaración
El documento, presentado por el Senasa ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), refiere a las tareas desarrolladas para mantener el estatus sanitario y demostrar la ausencia de las siguientes patologías que afectan a los salmónidos: anemia infecciosa del salmón (ISA variantes HPR y HPRO), necrosis hematopoyética epizoótica (EHN), necrosis hematopoyética infecciosa (IHN), septicemia hemorrágica viral (VHS) e infección por Gyrodactylus salaris.
Además, Argentina mantiene en esta zona acciones de vigilancia epidemiológica desde el 2006 para demostrar la ausencia de la enfermedad bacteriana renal (BKD), piscirickettsiosis (SRS) y necrosis pancreática infecciosa (IPN). Aunque estas enfermedades no están contempladas en la lista de notificación obligatoria de la OMSA, el seguimiento de estas patologías es de suma relevancia para la sanidad acuícola.