¿Qué es PROLANA?
Es un Programa Nacional creado en 1994 mediante la resolución 1139/94 de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación (SAGPyA). Su objetivo es mejorar la calidad, presentación y condiciones de venta de la lana en todo el país.
Este programa, desarrollado por organismos públicos y privados a nivel nacional y provincial, beneficia a productores, empresas de esquila, esquiladores, acondicionadores, clasificadores de lanas, empresas laneras, institutos tecnológicos y gobiernos.
Principales técnicas de PROLANA
Para garantizar una presentación óptima del producto, PROLANA exige la aplicación de las siguientes técnicas:
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Esquila Desmaneada:
Método que esquila al ovino sin manearlo, permitiendo un trato más respetuoso con el animal y posturas más cómodas para el esquilador. Este sistema produce un vellón entero, facilita el desbordado y reduce los “dobles cortes”, mejorando la calidad de la lana. Técnicas como New Pattern, Tally-Hi o Bowen priorizan la calidad sobre la velocidad.
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Acondicionamiento:
Se desbordan los vellones para obtener lanas limpias y libres de contaminantes, como lana pigmentada (negra, con lunares, etc.), coloreada (manchada por orina o pinturas no lavables), o con problemas de coloración (lanas amarillas). También se evita la incorporación de materiales extraños (arpilleras, plásticos, hilos, colillas, alambres, etc.). Los vellones se clasifican en un mínimo de categorías dentro de cada lote, asegurando uniformidad según los estándares de PROLANA. En lotes pequeños, a criterio del responsable, los vellones de borregos pueden identificarse como categoría AAA.
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Envasado:
La lana se envasa en fardos o bolsones nuevos de polietileno (mínimo 200 micrones de espesor) u otros materiales aprobados por la Federación Lanera Argentina (FLA). Los fardos deben contar con al menos tres alambres para su confección.